La industria española pierde peso. Si en el año 2000, su aportación al PIB era del 18,7%, en 2018, apenas representaba el 16% de la riqueza nacional. Una caída que equivale a una pérdida de más de 30.500 millones de euros y ante la que ingenieros técnicos industriales y economistas han lanzado un SOS este martes.

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Cuando España debería caminar hacia el objetivo marcado por la Unión Europea de que la industria suponga un 20% del PIB ya en 2020, en nuestro país se está quedando rezagado uno de los sectores clave para la economía de valor añadido y crecimiento sostenible en los que debería avanzar.

La situación es especialmente delicada en la industria manufacturera, donde la caída ha sido de casi cuatro puntos del PIB en los últimos ocho años, según se pone de manifiesto en el Barómetro Industrial 2019 del COGITI (Consejo General de Colegios Oficiales de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de España) y el Consejo General de Economistas (CGE).

En este contexto, los promotores del estudio han urgido a los grupos parlamentarios a alcanzar un gran Pacto de Estado para frenar la alarmante pérdida de peso de la industria en la economía española.

La situación requiere que se actúe con urgencia. Según ha lamentado el presidente del COGITI, Jose Antonio Galdón, España debe reconocer ya que no va a alcanzar el objetivo europeo de que la industria represente el 20% del PIB en 2020 y ponerse a trabajar para lograrlo en el menor plazo posible.

El Barómetro pone de manifiesto que España carece de la seguridad jurídica deseable para los inversores y para ello reclama una homogeneización de las normativas autonómicas.

Es revelador que la mayoría de ingenieros que ha participado en el informe ha mostrado que el descontento con las actuaciones que están llevando a cabo las Administraciones Públicas para fomentar el tejido industrial son insuficientes. Más de la mitad de los encuestados califica los incentivos existentes de malos o muy malos.

Lejos de los países grandes

España es el quinto país europeo en cuanto a volumen de facturación industrial y número de empresas. Sin embargo, la distancia en porcentaje con los cuatro primeros países de la Unión Europea (UE) es muy elevada, en especial con la locomotora de Europa.

En cifra de negocios, España alcanza los 538.655 millones de euros, dato que casi doblan los siguientes países de la tabla de Reino Unido (716.557 millones), Italia (1.009.379 millones), Francia (1.031.533 millones) y Alemania (1.963.486 millones), si bien en número de empresas estamos menos lejos con 185.609 empresas, frente a 188.950 empresas del siguiente país de la tabla.

Esto significa que el problema de escaso tamaño que padece la empresa española también es compartido por la industria. Hay muchas pymes y pocas grandes industrias capaces de impulsar el sector en un mundo cada vez más competitivo. Algo que afecta de forma negativa a la productividad y competitividad de un sector clave para la economía.

Según los datos aportados por el COGITI y el Consejo General de Economistas, la cifra media de negocios de la industria española es de 2,9 millones de euros. Se trata de un volumen muy inferior a la de la media de los países europeos con los que debemos compararnos.


Distintas realidades

La situación tampoco es igual en todas las comunidades autónomas. La mitad de las CCAA tienen una contribución de la industria en relación al PIB inferior a la media nacional. La aportación al PIB industrial de cinco comunidades está muy por encima del resto.

Se trata de Cataluña (con una aportación de la indsutria regional sobre la nacional del 23,48%), Madrid (11,07%), Valencia (10,14%), País Vasco (9,96%) y Andalucía (9,6%).

En este listado, la siguiente que aparece tan solo representa un 6,01% (Galicia), mientras que Baleares, La Rioja y Extremadura no superan el 1,3%. Esa radiografía hace que los equipos que han elaborado el Barómetro pidan abordar por fin la unidad de mercado y una política nacional para impulsar a este sector, puesto que, según recuerdan, “no se puede improvisar de la nada un modelo industrial”.

“Vamos a hacer de una vez por todas que la unidad de mercado sea una realidad. Potenciando las industrias de las comunidades que más aporten. Apostemos por la especialización tecnológica. Porque una industria no se improvisa. No pueden existir 17 modelos industriales en España”, ha reclamado el director de la Cátedra Economistas Contables del CGE, Salvador Marín.

Bienestar y valor añadido

En este contexto, los autores del Barómetro han reclamado un Pacto de Estado que aborde los principales problemas de la industria española ante la evidencia del peligro que sufre y se desprende de estos datos.

Antonio Galdón, ha recordado que la industria es la base esencial para generar actividad económica y empleo en cualquier país o región y ha recalcado que estos dos factores son los que aportan el bienestar social en cualquier país.

“Esto ha configurado el modelo de garantías de lo que hoy gozamos en la UE”, ha señalado antes de concluir que “sin industria, no hay investigación y sin Innovación no hay una industria competitiva: economía, empleo e innovación son la clave”.

Ingenieros y economistas inciden en la necesidad de impulsar la ingeniería en el sistema educativo y en la necesidad de atajar la pérdida de competitividad que se está produciendo en la pequeña y mediana industria.

En este sentido, la política energética es vital. Tanto es así que piden incluir este asunto en el Pacto de Estado por la Industria.

El Barómetro insiste en la necesidad de avanzar en el camino de la Transición ecológica. Sin embargo, el 66% de los encuestados no ve factible que España logre un 100% de energías renovables en 2030.