Los grandes fondos de inversión internacionales no terminan de ver clara la apuesta por la transición energética en España. Existen dudas acerca de cómo se van a desarrollar los planes del Gobierno y, sobre todo, quieren estar seguros de que hay certidumbre y concreción de cara a los próximos años.

El mensaje ha llegado a los mismos oídos de Pedro Sánchez, que la semana pasada se reunía en Nueva York con representantes de BlackRock, Blackstone, Brookfield, L Cattterton o Providence, entre otros. Un encuentro privado en el que el presidente del Gobierno buscaba resolver dudas sobre nuestra economía y, de paso, intentar atraer su dinero a España.

En la mente de todos ellos está todavía el recuerdo del recorte a las renovables que se produjo en España en 2013, y cuyos efectos se dejan sentir aún. No hay que olvidar que la Corte Internacional de Arbitraje sigue fallando litigios contra el Reino de España. Y van ya una decena de ellos perdidos. De hecho, esta misma semana el Abogado del Estado han logrado bloquear -por ahora- la ejecución del laudo a favor de NextEra y por el que debían pagarse casi 300 millones de euros.

El PNIEC

Así que ahora que el Gobierno está ultimando el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), en el que se contemplan más de 200.000 millones de euros de inversión, han preferido ponerse la venda antes de la herida. En especial porque no les termina de convencer lo que está ocurriendo ahora con los recortes al sector energético por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

A la espera de conocer cómo quedan las circulares sobre retribución para el sector, que afectan especialmente a las gasistas y que deben estar listas antes de finales de año, muchos de esos inversores han optado por poner sus posiciones en stand-by. Es decir, prefieren esperar a que todo se clarifique, aunque creen que con un Gobierno en funciones y una CNMC cuyo consejo también está en funciones, poco margen de maniobra existe para cambiar posiciones.

Muchos de esos fondos han trasladado a Competencia (y al Gobierno) que los recortes son excesivos y que son contrarios a los objetivos del Ministerio de Transición Ecológica. De hecho, el Financial Times publicaba hace unos días que hace ya semanas que llegaron algunas cartas a la ministra Teresa Ribera en ese sentido por parte de inversores internacionales.

En juego, dicen en el sector, están las inversiones actuales pero, sobre todo las futuras. Actualmente hay una veintena de jugadores internacionales dispuestos a invertir en España y apoyar el desarrollo del PNIEC. Muchos de ellos están presentes ya en nuestro país con inversiones superiores a los 75.000 millones de euros, y tienen una posición inversora (deuda más inversión directa) de 425.000 millones.

Así las cosas, está pendiente que el consejo de la CNMC apruebe en los próximos días algunas de las circulares definitivas en las que ha estado trabajando estos meses de verano; entre estos textos, se encuentra el más polémico, el de los recortes a las retribuciones del gas y la electricidad. Será a partir de él cuando las compañías, y los inversores, puedan empezar a hacer cálculos sobre qué es lo que más les conviene.

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