El sector de las telecomunicaciones español ha vivido en los últimos trece meses la que es probablemente la mayor guerra por portabilidades que se haya vivido en el último lustro. La revolución que significó la compra de los derechos del fútbol por parte de Telefónica, impulsó la agresividad comercial de las operadoras hasta cotas nunca vistas y a una batalla sin precedentes.

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Ahora, trece meses después, solo MásMóvil y Orange pueden presumir de haber sido los únicos que han robado líneas de red fija a sus competidores, el segmento que mejor reflejan la venta de paquetes convergentes y de televisión. Si nos remitimos solo a los móviles -de menor valor, pero mayor número- el único que ha robado líneas en la guerras de las portabilidades ha sido la operadora amarilla dirigida por Meinrad Spenger.

Por otro lado, y en cuanto al número de clientes ganados en este periodo, Movistar y MásMovil son los únicos que suman clientes entre julio del año pasado y julio de este año, tanto en banda ancha fija como en banda ancha móvil. 

Descuentazos imposibles, regalos de varios meses, hasta un año de servicios de televisión gratuitos y mucha, mucha fuerza comercial intentando arrebatar clientes a la competencia. Una guerra asfixiante de la que todas las operadoras se quejaron, pero en la que ninguna se rehusó a entrar, a sabiendas de los riesgos que corrían sus márgenes y sus ingresos.

Las grandes operadoras centraron los esfuerzos de sus primeras marcas en intentar atrapar al cliente convergente, es decir el que contrata móviles, internet en el hogar, y hasta televisión, mientras que dejaron la captación de móviles para sus segundas enseñas. Y el resultado tiene muchas caras y múltiples interpretaciones.

Dos veranos, dos guerras del fútbol

Movistar y Orange ofrecieron sus primeros paquetes convergentes con todo el fútbol (Champions League y Liga) hace ya trece meses, unos agresivos descuentos a los que Vodafone contestó con ofertas que incluso regalaron su televisión durante un año. Los primeros meses fueron duros para los británicos que vieron caer en casi 70.000 líneas fijas sus clientes entre agosto y octubre del año pasado.

Posteriormente, la guerra comercial se mantuvo por todo lo alto en el comienzo de este año, manteniendo muchos de estos descuentos y con las operadoras low cost y las segundas marcas, entrando en la batalla. Las grandes detectaron este cambio de tendencia, por lo que mantuvieron la presión comercial durante gran parte de los primeros seis meses del año.

Para cerrar el curso, en julio Orange y Movistar volvieron a retomar el fútbol como reclamo comercial, con una Vodafone que por primera vez se presentó al mercado sin ningún contenido deportivo y, por el contrario, apostó por las ofertas de sus tarifas de datos ilimitadas y por impulsar el primer despliegue comercial del 5G. Al margen, MásMóvil ha apostado durante todo el año por sus precios bajos, casi siempre sin grandes contenidos televisivos.

De esta manera, los datos de portabilidad de las propias operadoras y que deberán ser ratificados por la CNMC, indican que solo MásMóvil y Orange arrebataron líneas fijas a sus clientes en el último año. Las líneas fijas son las que mejor representan el comportamiento de los paquetes convergentes. En el caso de las portabilidades solo reflejan las líneas que se roban entre operadores, pero no los clientes nuevos que se incorporan al sistema o los que contratan nuevas líneas.

MásMóvil gana 290.000 líneas 

Los datos indican que desde agosto del año pasado, MásMóvil ha ganado 290.000 líneas fijas, 275.000 si nos remitimos solo a los últimos doce meses. En el caso de Orange, el crecimiento es más modesto y llega a las 27.000 altas, 23.000 si se excluye agosto de 2018. No obstante, si miramos los datos en el detalle vemos que los comportamientos de las dos operadoras son radicalmente distintos.

Mientras la operadora amarilla ha mantenido un comportamiento similar durante todo el periodo, ganando una media de unas 22.000 líneas fijas durante cada uno de los meses, Orange ha registrado su mayor crecimiento en los dos últimos meses, impulsados por la segunda parte de la guerra del fútbol.

De hecho, los naranjas se han beneficiado por descuentos menos agresivos de Telefónica en este periodo, la única operadora que tiene todo el fútbol junto con los franceses. De hecho, entre agosto del año pasado y julio de este año, Orange había ganado solo 10.500 líneas acumuladas, una cifra que casi se triplicó entre agosto y septiembre.

En el otro lado de la moneda, tenemos a Movistar y Vodafone. En el caso de los azules se ha dejado 340.000 líneas de portabilidad entre septiembre del año pasado y septiembre de este año, 335.000 si se incluyen los datos de agosto del año pasado. En este periodo, la compañía se ha dedicado a buscar clientes de la gama alta, a costa de perder abonados de la parte baja de ingresos.

Portabilidades de líneas móviles

En cuanto a Vodafone, los rojos se han dejado 143.000 líneas fijas desde septiembre, 160.000 si además consideramos el mes de agosto del año pasado. La operadora ha registrado sus peores datos al comienzo del curso pasado y después del primer trimestre de 2019.

Pero en verano ya ha comenzado a remontar, y aunque no ha vuelto a cifras positivas en fijo, ha atenuado la caída. Euskaltel, por su parte, ha tenido un crecimiento testimonial de 2.000 líneas, aunque si se incluye agosto del año pasado, la caída es de 1.500 portabilidades fijas.

En el caso del mercado móvil y considerando que es un segmento radicalmente distinto y con dinámicas muy diferentes al comportamiento de las líneas fijas, MásMóvil es la única que arrebata líneas. En total, han ganado desde septiembre del año pasado 485.000 líneas de teléfonos móviles, muchas de las cuales se solapan (por corresponder a paquetes convergentes) con líneas fijas de internet.

En el resto del mercado, casi todos cierran en negativo. Orange, que ganó líneas en fijo, perdió 389.000 desde septiembre, mientras que Vodafone se dejó 339.000. En el mismo periodo -septiembre de 2018 y septiembre de 2019, Movistar se dejó 182.000, mientras que Euskaltel ganó unos 25.000.

Número de clientes ganados

Otro indicador a tomar en cuenta, es el de número de clientes durante este periodo por todas las vías del mercado. Los datos de oficiales de la CNMC indican que entre julio del año pasado y julio de este año, MásMóvil ganó 478.000 clientes de banda ancha fija (la del hogar) y otras 992.000 en banda ancha móvil. 

La única operadora que también ganó fue Movistar con 41.000 en fijo y otras 810.000 en móvil. Por el contrario, Vodafone se dejó 124.000 clientes fijos y otros 37.000 en móviles. Orange es el que más pierde con 8.600 fijas y otras 102.000 móviles.