Un ingeniero de Boeing denunció internamente que la compañía rechazó un sistema de seguridad durante el desarrollo del 737 MAX por ahorrar costes. Un sistema, que según el mismo profesional podría haber reducido los riesgos que provocaron los dos accidentes que sufrió ese modelo hace unos meses.

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La denuncia ha pasado a manos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, según informa The New York Times. El periódico estadounidense subraya que el ingeniero informó de lo sucedido después de ambos accidentes.

Sin embargo, no es el primer empleado que pone en duda los estándares de Boeing en el diseño del 737 MAX. Varios pilotos denunciaron públicamente que la formación que habían recibido tenía deficiencias. De hecho, el medio subraya que durante el desarrollo del avión, la compañía trató de evitar componentes que hubieran forzado a las aerolíneas a formar a sus pilotos con aerolíneas, con un coste de 10 millones de dólares.

Hace un año, otro ingeniero de Boeing fue más allá de los comentarios y emitió una queja formal y pidió la dimisión del CEO de la compañía por quitarle importancia a los aspectos de seguridad del avión. Aunque en la queja puso de manifiesto que no era posible saber si la implementación de otro sistema hubiese evitado los accidentes, señaló que la compañía había priorizado los costes por encima de la seguridad en algunos casos, según recoge The New York Times.

El mismo ingeniero abandonó la compañía este año, según el medio estadounidense, por motivos éticos. Por su parte, la compañía ha apuntado que la “seguridad, calidad e integridad” son los principales valores de Boeing.

Subestimar fallos de software

Hace solo una semana se conocía que la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte estadounidense (NTSB por sus siglas en inglés) señaló que el fabricante estadounidense subestimó el efecto que tendría un fallo del software del 737 MAX.

La investigación federal sobre la aeronave, que sufrió dos accidentes mortales a finales de 2018 y comienzos de 2019, señala que los pilotos no habrían podido manejar fácilmente un mal funcionamiento en su avión.

Pese a que Boeing lleva meses reiterando que espera que el proceso de certificación de los 737 MAX termine a comienzos del último trimestre del año, este cambio en el proceso puede alargar los tiempos. En este sentido, desde el sector aeronáutico indican que no parece posible que el 737 MAX pudiera comenzar a volar en unos territorios antes que en otros.

Boeing presentará sus resultados el próximo 23 de octubre. El mercado espera que entonces la compañía pueda arrojar algo de luz al respecto y confirme que mantiene en su hoja de ruta que los MAX vuelvan a volar antes de finales de año.