Los modelos de Talgo y CAF que se han impuesto en las últimas adjudicaciones de la Deutsche Bahn y la SNCF respectivamente.

Los modelos de Talgo y CAF que se han impuesto en las últimas adjudicaciones de la Deutsche Bahn y la SNCF respectivamente.

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CAF y Talgo exhiben músculo tras el fiasco de la fusión Siemens-Alstom

Ambas compañías han conseguido imponerse a Alstom en Francia y a Siemens en Alemania, respectivamente. 

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CAF y Talgo van camino de firmar un 2019 histórico. Ambas compañías están consiguiendo importantes adjudicaciones internacionales que han tenido sus respectivas guindas en Francia y Alemania. 

La compañía con sede en Beasain ha conseguido imponerse a Alstom en Francia en un importante contrato de trenes de media y larga distancia valorado en 700 millones de euros. Una victoria muy similar a la conseguida por Talgo frente a Siemens en Alemania el pasado mes de febrero. La empresa española se hizo con un contrato valorado en 550 millones de euros para suministrar material rodante para los trenes regionales de la Deutsche Bahn.

En ambos casos, si importante es la cuantía de ambas adjudicaciones, más lo es aún el carácter simbólico de estos contratos. Las dos compañías han puesto una pica en dos principales mercados ferroviarios europeos imponiéndose a los dos fabricantes históricos de cada país.

Dos logros de tremendo valor en un sector como el ferroviario donde las relaciones comerciales entre clientes y fabricantes son muy profundas lo que dificulta desbancar a los actores tradicionales. Sin quitar mérito a la propuesta de ambas compañías, sus éxitos se han dado en un contexto muy concreto: el fracaso del intento de fusión entre Alstom y Siemens. 

Desde el sector señalan que el complejo proceso de fusión provocó a ambos gigantes perder su foco comercial durante meses. Los problemas surgidos de competencia y la necesidad de repensar varias veces la operación provocaron que franceses y alemanes descuidaran la captación de nueva carga de trabajo.

Pero las oportunidades no sólo hay que detectarlas, también hay que saber aprovecharlas y ahí es donde CAF y Talgo se han mostrado muy ágiles a la hora de conseguir convencer tanto a la SNCF francesa como a la Deutsche Bahn alemana.

CAF se impone en Francia

Esta semana el operador francés anunció la adjudicación a CAF de un contrato de 28 unidades múltiples de media y larga distancia. El encargo incluye, además, opciones por un máximo de 75 trenes en tramos opcionales de los que 15 podrían prestar servicio en el eje Burdeos Marsella una circunstancia que dispararía la cuantía del contrato.

Los trenes se utilizarán en las líneas que unen París con Clermont-Ferrand y París con Limoges y Toulouse. Según un comunicado de la propia SNCF "la oferta de CAF se ha revelado como la mejor de acuerdo con los criterios de prestaciones técnicas, innovación y coste".

Estas unidades múltiples eléctricas están diseñadas para prestar servicio en rutas de media y larga distancia y podrán alcanzar una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora. El nuevo material rodante entrará en circulación a partir de 2023. Reemplazará progresivamente los trenes Corail y sus locomotoras, que en algunos casos tienen más de 40 años. Desde la SNCF señalan que "se trata de un salto cualitativo decisivo para los millones de viajeros que se benefician de estas líneas todos los años".

Triunfo de Talgo en Alemania

Por su parte, la operadora ferroviaria Deutsche Bahn y Talgo firmaron a comienzos de año un contrato marco para la fabricación de hasta 100 trenes Talgo 230 cuyas primeras entregas también se esperan para 2023. 

Dentro del mismo contrato, se firmó un primer pedido para el suministro de 23 trenes. Se trata de un material rodante autopropulsado capaz de prestar servicios a velocidades máximas de 230 kilómetros por hora.

"Los trenes incluirán además de los coches de pasajeros, una locomotora en un extremo y un coche con cabina y asientos para pasajeros en el otro", ha indicado Talgo.

Está previsto que el material preste servicio en la ruta internacional entre Berlín y Ámsterdam y reducirán el tiempo de viaje entre las dos ciudades en unos 30 minutos, dejando el trayecto en cinco horas y 50 minutos Los nuevos vehículos también prestarán servicio en las conexiones turísticas con Westerland y desde Berlín-Oberstdorf.

Así las cosas, CAF y Talgo han abierto una grieta en la relación entre los dos operadores ferroviarios más poderosos del continente y sus tradicionales proveedores. Habrá que esperar para conocer si este triunfo de la industria ferroviaria es flor de un día o, por el contrario, se trata del arranque de una duradera amistad.