Javier Monzón, presidente no ejecutivo de Prisa.

Javier Monzón, presidente no ejecutivo de Prisa.

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Prisa pondrá sobre la mesa el futuro de Javier Monzón en su Consejo de la próxima semana

El presidente no ejecutivo del editor de El País esgrimirá la presunción de inocencia para evitar su cese al frente del grupo. 

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Se aproximan semanas convulsas para Javier Monzón. El actual presidente no ejecutivo de Prisa deberá declarar como imputado en la operación Púnica, el próximo 4 de octubre, pero antes -la próxima semana- deberá afrontar un match ball en el Consejo de Administración del editor de El País, el primero desde su imputación.

Las fuentes consultadas indican que el Consejo está previsto para el jueves 26, el último jueves de mes, como viene siendo habitual en el editor de El País aunque todavía no hay nada confirmado. 

Un encuentro en el que la salida de Javier Monzón estará sobre la mesa. El viernes, el grupo Prisa confirmó que Monzón había comunicado a la empresa su imputación, condición imprescindible para que el grupo pusiese en marcha su informe respecto al impacto que esta situación podría tener en la compañía. El directivo también lo ha comunicado a Openbank, donde también es presidente ejecutivo, su situación procesal.

Los estatutos de buen gobierno de Prisa indican que este informe, que ya ha comenzado a realizar la Comisión de Nombramientos, es la base con la que el Consejo de Prisa deberá decidir el futuro de su presidente. No obstante, no es vinculante, por lo que se podría dar el caso de que el Consejo no acepte sus conclusiones o desestime una eventual petición de renuncia de Monzón, si es que no hay acuerdo en este órgano.

El informe interno

Como ya contó este periódico, el futuro de Monzón no depende ni mucho menos de este informe, sino de los apoyos que logre (o no) dentro del Consejo, una batalla que ya se está jugando desde hace varios días. Amber y HSBC -que representan casi el 40% del capital- apoyan la destitución de Monzón por el perjuicio a la imagen de la compañía que podría causar su paseo por los juzgados.

Joseph Oughourlian, representante del máximo accionista Amber y vicepresidente no ejecutivo, espera y presiona para que el informe del Comisión de Nombramientos esté concluido antes del Consejo de la próxima semana, con el objetivo de poder utilizarlo para pedir la salida de Monzón en esta misma reunión.

Oughourlian es, además, vocal del Comisión de Nombramientos, presidido por Sonia Dulá, por lo que tiene línea directa para acelerar la elaboración del informe. Esta Comisión también e integrada por los vocales, Javier Gómez-Navarro y Béatrice de Clermont-Tonnerre, además del secretario Xavier Pujol Tobeña.

Amber y HSBC siguen además buscando apoyos entre el resto de los miembros del consejo y accionistas de la compañía para pedir la salida de Monzón. De hecho, la idea es redoblar esfuerzos explicando de los riesgos reputacionales que podrían producirse en Prisa si su presidente se pasea por los juzgados en la investigación sobre la posible financiación ilegal del Partido Popular de Madrid.

Sin apoyo de Moncloa

De momento, Amber y HSBC han deslizado de manera informal su renuncia, pero Monzón se ha negado alegando la presunción de inocencia. De hecho esta es la baza que juega Monzón y su entorno, respaldado por el Banco Santander con poco más del 4% del capital de Prisa, la presunción de inocencia y una eventual desimputación cuando el juicio esté rodado.

Lo cierto es que con o sin informe, desde Amber se sugerirá a Monzón que abandone el barco en la reunión de la próxima semana, aunque con una investigación de la Comisión de Nombramientos favorable -lo tendrían mucho más fácil para convencer al resto del Consejo.

Es probable que sin tener el consejo en contra, Monzón se niegue a mover ficha, lo que aventura una nueva guerra de poderes dentro de Prisa, una batalla en la que Moncloa no defenderá al presidente de Prisa, ya que desde el Gobierno de Sánchez han comprometido su apoyo a Amber en su tarea de sacar al presidente del grupo de su cargo.