Vodafone España perdió 601.372.000 euros en el ejercicio 2018-2019 que terminó en marzo, según consta en los datos de su Memoria Anual publicados este viernes. Esta cifra refleja un año muy duro para la operadora, probablemente el peor en términos comerciales de la última década.

Noticias relacionadas

Estos resultados de la sociedad matriz de la operadora británica en España, Vodafone España S.A.U., suponen casi triplicar los 180,2 millones que perdieron el año anterior. Estos estados financieros reflejan además pérdidas de 479,4 millones de Vodafone ONO S.A.U. (frente a ganancias de 9,5 millones de un año antes), ya que esta sociedad todavía mantiene algunos negocios de la compañía, aunque fiscalmente está integrada en la matriz.

Estas cifras se explican por un contexto lastrado por la guerra comercial desatada a raíz de la salida del fútbol de la compañía presidida por Antonio Coimbra y su decisión de no emitir la Champions League y El Partidazo, lo que generó un gran esfuerzo comercial para detener la fuga de clientes lo que redujo sus ingresos en más de 300 millones de euros en estas sociedades.

De esta manera, las cuentas de Vodafone España S.A.U. reflejan unos ingresos de 3.635 millones de euros entre abril de 2018 y marzo de 2019, esto es, un 9% menos que los 3.995 millones facturados un año antes. Por su parte, los ingresos de Vodafone ONO llegaron a los 1.257 millones, 73 millones por encima de los resultados de un año antes.

El Ebitda cae a la mitad

Quitando duplicidades, los ingresos totales fueron de 4.688 millones de euros, un 5,5% menos. Los ingresos por servicio de Vodafone en España alcanzaron los 4.275 millones de euros en el conjunto del año fiscal, lo que supone un 6,4% menos que en el anterior en términos orgánicos (un 5,3% excluyendo el impacto de las tarifas de terminación móvil). 

Vodafone intentó sobrevivir a la guerra del fútbol con agresivas ofertas comerciales, gran esfuerzo en promociones y mucho gasto en publicidad y en venta directa, lo que mitigó una fuga de clientes. De esta manera, minimizaron el impacto de no tener fútbol perdiendo solo 115.000 clientes de móviles y 123.000 de banda ancha fija, además de 49.000 de televisión.

Pero, a cambio, redujeron sus ingresos y aumentaron sus gastos. En el caso de Vodafone SAU, los gastos de personal pasaron de 261 millones hasta los 325 millones. En total, los gastos de explotación llegaron a los 1.882 millones, un 3% más. En cuando a Vodafone ONO los gastos de explotación crecieron de 375 millones a 4040 millones. Los de personal aumentaron desde los 89 millones a los 145 millones.

En cuanto al Ebitda de Vodafone SAU, registró perdidas operativas de 533 millones, más del doble de los 243 millones registrados en el ejercicio fiscal anterior. Vodafone ONO, en tanto, perdió 5,2 millones frente a los 180 millones de beneficio operativo del curso anterior.

Nueva estrategia comercial

En curso 2018-2019 probablemente fue el más duro de la historia comercial reciente de Vodafone, lo que les obligó a replantear completamente su estrategia y su futuro como compañía.

En el curso pasado Antonio Coimbra planteó un ERE que se saldó con la salida de 1.000 trabajadores -coste que no se ha incluido en el pasado año fiscal- y apostó por una nueva estructura con menos costes, más ágil y apostando por atacar el cliente de bajo valor, sin dejar de lado el de más altos ingresos.

Esto les obligó a apostar por un nuevo modelo que se tradujo en las tarifas ilimitadas, el lanzamiento del 5G y nuevos paquetes de televisión. Con estos nuevos productos, sumados a un impulso en los contratos corporativos y de Administraciones, las portabilidades de la compañía han entrado en positivo en el mercado móvil en el último mes y se ha minimizado la caída en el residencial. 

Con un mercado mejorando, sumado al fin de las promociones más agresivas y al ahorro de los costes del fútbol, la compañía espera mejorar estos datos financieros del pasado curso 2018-2019.