La venta de los activos de BT en España tiene una nueva vuelta de tuerca. El pasado miércoles se conoció la adjudicación del contrato de telecos del Estado para dotar de comunicaciones móviles y fijas a 85 organismos de la Administración central. Un concurso en el que la filial española de la operadora británica se quedó con las comunicaciones internacionales por unos 40 millones de euros.

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Este contrato es sumamente importante para BT, según reconocen fuentes del mercado, ya que llega en momentos en que la compañía negocia con eventuales compradores y, según ha publicado Expansión, está en la recta final de las negociaciones con ofertas formales sobre la mesa de MásMóvil, Carlyle y Portobello.

¿Qué significa ésto? Básicamente que el contrato del Estado, con validez hasta el año 2025,  aumenta el valor de los activos de BT ya que es la puerta de entrada a la Administración, un concurso en el que solo han entrado además Telefónica y Vodafone y que no se volverá a abrir hasta dentro de cinco años. 

El objetivo de la británica era quedarse con entre 250 millones y 300 millones por su filial española, aunque diferentes fuentes del mercado indican que las ofertas estarían en torno a los 150 a 200 millones.

Activo estratégico en Empresas

No es casualidad que BT siga sin mover ficha pese a la presentación de las primeras ofertas formales y tras dos meses buscando comprador. Internamente se esperaba la resolución del concurso del Estado, para tener más armas para negociar y eventualmente subir el precio de sus activos.

De esta manera, BT se convierte en un activo estratégico para operadores como MásMóvil y Orange, que no entró en la puja final por la británica, pero que sí estuvo en las negociaciones preliminares. Dos compañías con una cartera de clientes focalizada en el segmento residencial a las que el contrato de BT les permitiría tener presencia en la Administración, algo que no han conseguido en una década. 

Y no es solo el Estado. BT les consolidaría en el negocio de Empresas, donde la compañía liderada por Meinrad Spenger casi no tiene presencia y la operadora francesa solo ocupa el cuarto lugar, pese a ser la segunda con más clientes en España después de Telefónica.

Los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), indican que la filial de BT en España tiene una cuota del 23,9% en el segmento de clientes corporativos, un mercado liderado por Telefónica con el 50%. Muy por detrás se quedan Vodafone, con el 8%, y Orange, con el 4%.

¿Se complica la venta?

El mercado de Empresas es además muy importante para las telecos, ya que es más estable, no está sujeto a las fluctuaciones diarias de las portabilidades de los clientes residenciales y está en plena alza de facturación, al contrario de los hogares. 

¿Se complica la venta con este nuevo escenario? En principio todo sigue su curso, pero las fuentes consultadas reconocen que el nuevo contrato hace más apetecible la compra para las telecos, más que para los fondos interesados. MásMóvil está en carrera y podría redoblar sus esfuerzos para intentar ganar, mientras que Orange podría volver a la puja con una oferta en firme.

Entre 200 y 300 millones de euros separan a estas compañías de entrar en el mercado de las Empresas y de la Administración como el segundo player de España. Un negocio de 334 millones euros de facturación anual para BT, según consta en sus últimas cuentas presentadas a cierre de marzo del año 2018. Un curso en el que registró un beneficio neto de 8,7 millones.