El fundador y CEO de Huawei, Ren Zhengfei, confirmó esta semana a The Economist que el fabricante chino estudia la venta de parte de su infraestructura 5G a un socio fuera de Asia, como una manera de sortear el bloqueo de la Admistración de Donald Trump que sigue manteniendo a la compañía en la lista negra comercial de Estados Unidos.

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En medio de la guerra comercial con China, Trump ha acusado a a Huawei de ser un instrumento de espionaje del gobierno de Pekín, motivo por el cual le ha incluido en la lista de empresas con las que sugiere no hacer negocios. 

Una decisión que ha generado un verdadero calvario para el fabricante chino y el veto de empresas como Google, algunos fabricantes de componentes y operadoras de telecomunicaciones. En el mundo occidental han visto caer sus ventas de dispositivos en las primeras semanas del veto, aunque han logrado recuperarse en los últimos meses volviendo a cifras positivas.

No obstante, el foco sigue estando en sus redes de 5G, una de las más desarrolladas del mundo y con uno de los precios más competitivos para los operadores de telecomunicaciones. Para Trump es vital mantener el control del 5G en manos de empresas estadounidenses por lo que ha invitado a sus socios europeos y latinoamericanos a dejar de trabajar con Huawei.

Patentes, licencias y códigos

De momento, no hay cifras que reflejen el éxito de esta campaña, pero es un hecho que los operadores europeos han frenado y han puesto paños fríos a la colaboración con el fabricante chino, en especial en las redes de 5G.

Es por ello que Huawei está trabajando en la venta a un socio occidental de un acceso completo a patentes, licencias, código, planos técnicos y experiencia en producción de redes 5G. Ambas partes serían libres de cambiar elementos del código fuente para sus propios productos que desarrollarían de manera independiente.

No se han revelado las cifras de una operación de este tipo y tampoco se ha aclarado si estamos hablando de una join venture o una asociación con una empresa ya existente. Lo único claro es que la prioridad es tener un partner con sede en occidente para poder validar su tecnología 5G y demostrar a EEUU que sus redes son seguras. 

Estados Unidos abrió una serie de investigaciones sobre la compañía que abarcan desde acusaciones de robo de propiedad intelectual hasta denuncias relacionadas con la seguridad nacional. Huawei ha negado enérgicamente todas las acusaciones hechas por los EEUU y otros países, incluidas las que cuestionan la seguridad de su equipo 5G.