Con el bloqueo del Parlamento y el procedimiento de elección del nuevo presidente de RTVE completamente paralizado, la administradora única Rosa María Mateo ha decidido dar un volantazo en TVE en un momento en que sus audiencias se encuentran en el momento más bajo de su historia.

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Mateo se ha decantado por sustituir a Eladio Jareño en la dirección de TVE por un histórico de la casa como David Valcarce y por situar a Eric Hernández en un puesto estratégico, y de nueva creación, que controlará todos los contenidos de la televisión y de la radio y que además estará por encima de la directora de Informativos Begoña Alegría.

Dos profesionales identificados con el socialismo, pero que no tienen militancia en el actual partido de Gobierno. En el caso de Valcarce, procede de la vieja guardia 'felipista' de TVE y en el caso de Hernández, está ligado al partido socialista por su pasado como responsable de El País en Cataluña.

Mateo, cansada del día a día de la gestión de RTVE y consciente de que su cargo depende directamente de los acuerdos parlamentarios, deja en manos de Hernández y Valcarce la cadena pública, para que sienten las bases de su transición digital, de su adaptación a los nuevos consumos televisivos y para que mantengan la pluralidad de sus informativos.

Hasta ahora la dirección de Informativos ha funcionado con máxima libertad y como un órgano totalmente independiente a la dirección de TVE, solo reportando al presidente de RTVE o ahora, a su administradora única.

Control de los Servicios Informativos

Es por ello la importancia del nuevo cargo de director de Información y Actualidad de RTVE que ostentará Enric Hernández, un puesto que unificará criterios entre informativos y magazines tanto de TVE como de RNE, Hernández se quedará con los contenidos y Valcarce con toda la parte técnica de la producción de la Corporación.

Enric Hernández llega a RTVE después de una larga trayectoria en prensa escrita. Hace un año sonó como director de la cadena pública, pero su llegada se retrasó, primero porque seguía vinculado a El Periódico de Cataluña, y luego porque se resistió a dar el sí a Rosa María Mateo. La administradora única le tenía en el radar casi desde que desembarcó en RTVE en verano del año pasado.

Desde 2010 hasta mayo de 2019 fue director de El Periódico, una cabecera con la que mantuvo el pulso al independentismo e intentó ser equidistante con todas las posturas involucradas en el procés, haciendo primar la información.

Como no podía ser de otra manera, se ganó la animadversión de las posiciones más radicales del Govern, pero mantuvo a El Periódico como una isla de independencia dentro de la prensa catalana partidista.

Bajo el mando de Enric Hernández, El Periódico también ha sido de los pocos medios catalanes críticos y que se ha desmarcado de la línea oficialista de las investigaciones de los atentados de hace dos años en Barcelona. La cabecera sostiene que todavía hay vías muertas de la investigación del atentado de Barcelona y Cambrils y que  la investigación no ha logrado aún determinar si hubo un cerebro exterior en los atentados.

Quienes conocen a Enric Hernández indican a este periódico que es un periodista metódico que vive por y para la información. Pese a que desde su época de director adjunto de El País y responsable de su edición en Cataluña, cultiva excelentes relaciones con el socialismo, aunque estas mismas fuentes destacan su independencia, por encima de cualquier cercanía partidista.

Apoyo del histórico David Valcarce 

El único hándicap que ven quienes le conocen, es su desconocimiento de la Corporación y de sus dinámicas. Para ello se ha situado a David Valcarce, un histórico de la casa, como director de TVE. El será el complemento perfecto de Hernández en toda la parte operativa, técnica y de producción, áreas en las que ha ocupado todos los puestos durante más de cuatro décadas.

Valcarce entró en RTVE por oposición en 1978 donde ha coordinado el despliegue técnico de los Juegos Olímpicos de Sydney, Atenas, Pekín, Londres y Río, bodas reales, proclamación del rey Felipe VI y visitas papales a España. Es un histórico que ha vivido más gobiernos socialistas que del PP en RTVE y que se adscribe a la vieja guardia que añora la época dorada de la RTVE del felipismo.

Desde 1987 ha ocupado cargos de responsabilidad con los distintos equipos que han estado al frente de RTVE. Ha sido jefe y coordinador de Proyectos de Aplicaciones Técnicas, jefe del Servicio de I+D y Métodos, jefe de Planificación de Recursos de Emisión, subdirector de Mantenimiento Técnico de Torrespaña, subdirector de Medios Técnicos de Producción, subdirector de explotación de Medios Técnicos, director de Medios y, desde 2017 hasta la actualidad, director de Operaciones.

Ha pasado por todos los estamentos y conoce mejor que nadie las filias y las fobias de una macroestructura con más de 6.000 trabajadores, lo que le convertirá en el mejor cable a tierra para Hernández. Al igual que Hernández, Valcarce no rehuye su identificación con el socialismo y con el progresismo, pero tampoco comulga con el partido, lo que le confiere una cuota de independencia que para Rosa María Mateo es fundamental en esta nueva etapa de RTVE.

Audiencias y transformación digital

El primer reto de esta nueva bicefalia es subir las audiencias y consolidar una parrilla de servicio público para TVE, que en el mes de agosto cerró en cuotas históricamente bajas con el 8,7% de share, dos puntos menos que hace un año. Los informativos se han apartado de la manipulación informativa de la época del PP, pero han perdido el primer lugar, otro de los objetivos del nuevo equipo.

Por encima de todo, la nueva dupla que estará al mando de RTVE -los dos reportarán directamente a Rosa María Mateo- deberá impulsar la modernización y digitalización de RTVE para que se enfrente con garantías a los nuevos consumos de televisión y a gigantes audiovisuales internacionales como Netflix o HBO. El camino es largo y desde luego no va a ser fácil.