Retomado el curso en los tribunales, el juicio por la salida a Bolsa de Bankia encara sus últimos días antes de quedar visto para sentencia. Este lunes, la Fiscalía Anticorrupción ha presentado sus conclusiones finales y los argumentos que las sustentan, después de que antes del parón de agosto decidiera elevar la petición de penas y el número de acusados.

La fiscal, Carmen Launa, considera probado que tanto el expresidente de la entidad Rodrigo Rato, como el ex consejero delegado Francisco Verdú conocían la existencia de irregularidades en las cuentas de 2011, entre otros aspectos.

El pasado julio, la Fiscalía elevó las penas que había pedido inicialmente y al delito de estafa a inversores, añadió el de falsedad contable por las cuentas de Bankia y BFA del ejercicio 2011, año de la salida a Bolsa y ejercicio previo al rescate de la entidad.

En su escrito, pide ocho años y medio de prisión para Rodrigo Rato, expresidente de la entidad, y entre seis años y un año de prisión conmutable por multa para los otros tres antiguos gestores, los exconsejeros de las comisiones de auditoría, el interventor del banco y el auditor externo.

"Podíamos haber ido más allá, pero no lo hemos hecho", ha señalado Launa en presencia de los acusados en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid). La fiscal ha defendido que el cambio en su acusación se ha realizado con total transparencia, tras la práctica de nuevas pruebas y la aportación de los testimonios.

Se defendía así a los argumentos de algunos de los letrados de las defensas, como el de Rato o el del exconsejero del grupo, Ángel Acebes, que en el trámite de conclusiones definitivas denunciaron la "triquiñuela procesal" por la que se atribuye a sus clientes una supuesta falsedad contable que, según ellos, no era objeto del juicio.

La defensa de Rato consideró entonces que la ampliación de la acusación de la Fiscalía vulneraba su derecho fundamental de defensa por la "modificación sustancial" de los hechos por los que acusaba de manera sorpresiva.

Informes y testimonios

Para sostener sus conclusiones finales, Launa se ha detenido en referirse a los trabajos de PwC y AFI actualizados en el juicio con una revisión de las coberturas a 31 de diciembre de 2010, después de que se constituyese el Sistema Institucional de Protección (SIP) que dio lugar al grupo BFA-Bankia.

Aunque la información fue aportada por Bankia en la fase de instrucción, la fiscal ha explicado que no había sido contrastada y valorada ante el plenario, para lo que interrogó a un elevado número de testigos y peritos sobre los niveles de cobertura.

Entre esos testimonios, destaca el de los peritos judiciales cedidos por el Banco de España, Víctor Sánchez Nogueras y Antonio Busquets. Pero, Launa también se ha referido a otros, como el exdirector general de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez Barcoj, o la vicepresidenta de la CNMV, Ana María Martínez Pina. 

Hay que recordar que en la sala de San Fernando se han escuchado todo tipo de testimonios por este caso, incluidos los del exministro de Economía, Luis de Guindos, y el exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El que ha faltado ha sido el de la futura presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, que tras tratar de retrasar su declaración por varias vías, logró que las acusaciones desistieran de pedirla para no demorar más la sentencia.

Este juicio llega a su fase final con 34 acusados, arrancó formalmente el 26 de noviembre de 2018 y ha celebrado 60 sesiones desde entonces.

Los correos clave

Mención especial también han merecido los correos remitidos por el auditor externo al comité de auditoría y cumplimiento de Bankia, así como la declaración del auditor Francisco Celma. 

Dos elementos que, según Launa, acreditaron el conocimiento de sus autores sobre la falsedad de las cuentas formuladas.

"Los correos introducen elementos probatorios muy importantes que han puesto de manifiesto la evidencia de la sobrevaloración de Bankia en su salida a Bolsa, de deterioros no contabilizados por 11.000 millones de euros y el grado de conocimiento de las irregularidades en las cuentas de 2011 por parte de Rodrigo Rato y Francisco Verdú, entre otras cuestiones", ha concluido Launa.