Con una renta per cápita 16.742 euros inferior, los extremeños pagarán hasta 4,5 puntos más de IRPF que los madrileños el próximo año. Y en un momento en el que Madrid ultima arrebatar el podio de la riqueza nacional en términos de PIB a Cataluña, los asalariados catalanes tendrán que aportar al fisco en concepto de IRPF hasta cinco puntos más que los de de la comunidad que alberga la capital española.

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Con la nueva reforma que prepara la presidenta de Madrid Isabel Díaz Ayuso, esta comunidad pasará a tener el tipo máximo del IRPF más bajo (con un 43%) y el segundo tipo mínimo más bajo (con un 18,5%), solo por detrás del 13% de Navarra. Considerando estos dos indicadores, Ayuso logra convertir a Madrid en la región con menor presión fiscal para los ciudadanos en España.

Trasladado al bolsillo, un trabajador en Extremadura con un sueldo anual de 30.000 euros pagará a Hacienda 381 euros más que uno de Madrid con ese mismo salario, cuando se aplique la rebaja de 150 euros anunciada por la nueva presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso. La diferencia escalará hasta los 457 euros en el caso de los asalariados catalanes de ese tramo.

La rebaja fiscal de 300 millones de euros prometida por Díaz Ayuso en su investidura ahondará así la brecha fiscal que separa a los ciudadanos españoles en función del territorio en el que residen. Al mismo tiempo, permitirá contrastar con datos los efectos en el crecimiento y el bienestar ciudadano de una política liberal, basada en la bajada de impuestos, frente a otros modelos que promulgan más cargas fiscales.

Ese laboratorio económico se pondrá en marcha en un momento en el que la fragilidad de las finanzas europeas va a forzar a países como Alemania a poner en marcha un ambicioso plan de estímulo fiscal para impulsar el crecimiento favoreciendo el consumo y la inversión.

Un efecto que también persigue Isabel Díaz Ayuso, aunque en el caso de Madrid el crecimiento económico en el segundo trimestre del año alcanzó el 3,3%, según los datos del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid.

Con este dato (más de un punto porcentual superior al de la media nacional del 2,3%), la región acumula seis años de crecimiento, pese a que las bajadas de impuestos siempre han sido su bandera.

En ese mismo periodo, el crecimiento de Cataluña ha ido perdiendo fuelle por la inestabilidad política y la salida de empresas que precipitó el procés. Ha sido superada así por Madrid en riqueza per cápita (34.916 frente 30.769 euros por habitante en Madrid y Cataluña respectivamente) y está a un paso de lograr el sorpasso en términos de PIB. 

La diferencia que separa el PIB de ambas regiones es de unos 1.277 millones de euros (antes de la crisis esa distancia superaba los 8.870 millones de euros) y la cifra sigue reduciéndose, puesto que Cataluña creció en el segundo trimestre un 2%, algo por debajo de la media nacional. Si la nueva rebaja fiscal surte efecto en el crecimiento, el sorpasso podría acelerarse.

Insignia del PP

El emblema de la bajada de impuestos será espoleado por todos los barones del PP para ejercer de contrapeso de Pedro Sánchez en esta legislatura. El caso más claro es el de Andalucía, donde el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, prepara una rebaja en el IRPF que se incluirá en los Presupuestos de 2020. Ese estímulo fiscal al consumo seguirá a otras bajadas de impuestos ya aplicadas por el Gobierno del PP y C's, como el de Sucesiones.

No obstante, en el caso andaluz el punto de partida es menos favorable que en Madrid. Ahora, Andalucía cuenta -junto con Cataluña- con el tipo máximo y mínimo de IRPF más alto debido al efecto del tramo autonómico (ver cuadro). Así, siguiendo el ejemplo anterior, por un sueldo de 30.000 euros en Andalucía se paga 329 euros más que en Madrid.

Cuando Moreno Bonilla cumpla su promesa, Cataluña ocupará ya en solitario el primer puesto en los tipos más altos del Impuesto sobre la Renta. Sólo en Navarra se paga un tipo máximo superior (52%), pero en este caso se compensa con el tipo mínimo más bajo de España (13%).

Otras comunidades autónomas lideradas por el PP también se disponen a seguir la estela de Díaz Ayuso y Génova con rebajas fiscales para los trabajadores. Así lo ha avanzado ya el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

Desigualdad fiscal

Sin embargo, el dirigente salmantino del PP ha abierto el debate de la necesidad de apostar por una "armonización fiscal" -en su caso, abogando por hacerlo por la parte baja de los tramos- para garantizar la igualdad fiscal entre todas las comunidades autónomas.

Ese discurso es compartido por los barones socialistas, aunque defendiendo una subida de los tramos mínimos permitidos. Madrid, llegó a ser acusada en 2017 de "dúmping fiscal" por la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Ahora, quien encabeza las críticas es el valenciano, Ximo Puig, que ha planteado ya devolver al Estado los impuestos de Patrimonio y Sucesiones para evitar diferencias entre comunidades autónomas.

Si Pedro Sánchez logra sacar adelante esta legislatura, la financiación autonómica volverá a estar sobre la mesa con la armonización fiscal como nuevo campo de batalla entre distintos gobiernos autonómicos.