Yasmina Pena Fernando Cano

Varapalo para el turismo de las Islas Canarias. Ryanair ha confirmado este miércoles a sus sindicatos que a partir del 8 de enero, la compañía cerrará sus bases en Las Palmas y Tenerife Sur y que "Girona está en riesgo", según ha confirmado EL ESPAÑOL. La reunión se ha convocado para intentar llegar a acuerdos por la negociación por el Primer Convenio Colectivo de la aerolínea en España.

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No obstante, fuentes sindicales han indicado a este diario que no creen que finalmente se realice el cierre de las plazas insulares "porque son las más rentables". Estas fuentes indican además que no es primera vez que la compañía realiza estas amenazas, por lo que creen que si se llega a un acuerdo, podrían dar marcha atrás en esta decisión.

En el encuentro en el Servicio de Intermediación y Arbitraje (SIMA) la operadora ha dibujado a los sindicatos españoles USO y Sictpla un negativo panorama para la compañía en nuestro país por la demora en la recepción de los aviones 737 Max de Boeing y los problemas derivados del alza en los costes y la bajada en las tarifas.

La compañía ha cerrado ya sus bases en Bremen, en Alemania, y Eindhoven, en Países Bajos, y ha reducido su flota estacionada en otras ciudades alemanas como Frankfurt y Düsseldorf. La operadora está en una escalada de reducción de costes que le ha llevado a plantear la salida de unas 900 personas entre tripulantes de cabina y pilotos.

Este miércoles los representantes de los trabajadores, los sindicatos USO y Sitcpla, se han reunido por nuevamente vez con la empresa en el Servicio de Intermediación y Arbitraje (SIMA) sin llegar a acuerdo. Tras escuchar los descargos de la compañía, los tripulantes de cabina de Ryanair han confirmado que irán a huelga. El objetivo es realizar la convocatoria en septiembre, aunque el día exacto está aún por definir. 

Razones de los despidos

Un lavado de marca. Eso es lo que los sindicatos creen que trata de hacer Ryanair con el lanzamiento de una de sus mayores ofertas de empleo al mismo tiempo que anuncia el despido de 900 pilotos y tripulantes de cabina (TCP). Creen que esta decisión tiene una clara intención detrás, y es sacar a gente de la matriz para colocar a otros trabajadores en dos de sus aerolíneas en las que los conflictos por los derechos laborales no están tan a la orden del día.

Fuentes del Sitcpla, consideran que el reclutamiento de TCPs "son meras argucias para derivar las horas de vuelo a compañías del grupo en las que no progresan o no han nacido aún derechos laborales". Esas son Laudamotion y Malta Air, las aerolíneas adquiridas en enero y junio de este año, respectivamente.

A este sindicato no le sorprendería que la empresa tomase esta decisión porque, según manifiesta, Ryanair "no sabe trabajar sin hacer trampas", al mismo tiempo que alega que esto no es más que una nueva artimaña para desplegar una campaña de miedo.

"Me están hablando de hacer regulaciones de empleo y lo que quieren hacer es un drenaje de plantilla", declaran fuentes del sindicato a EL ESPAÑOL.

Cerca de 1.000 bajas

El pasado uno de agosto, la empresa que dirige Michael O’Leary anunció que llevaría a cabo 900 despidos, de los cuales 500 serían pilotos y 400 asistentes de vuelo.
Ryanair achacó en un primer momento este millar de despidos al retraso en la entrega de los 737 MAX, el tan temido bréxit y a la caída de un 21% del beneficio de la empresa en el primer trimestre del año por el aumento del precio del combustible.

Pero los sindicatos no creen que vengan por ahí los tiros ya que las cifras de viajeros de Ryanair anticipan todo lo contrario a una desaceleración. Y es que en los siete primeros meses del año aumentó en un 10% el número de pasajeros.

Además, Crewlinlk, una de las agencias de captación de TCP para Ryanair, ha publicado en su página web que llevará a cabo diferentes entrevistas para contratar a tripulantes en toda Europa. Es decir, que llevará a cabo uno de los roadshow de reclutamiento más grande de los últimos años.

Por ahora se desconoce la fecha en la que se producirán estos despidos y se incorporen los nuevos trabajadores, pero todo hace pensar que será en torno a las navidades o principios del año que viene. Es decir, de cara a la nueva temporada. Una fecha que debería coincidir, también con la entrega de los nuevos Boeing 737 MAX que Ryanair había comprado, pero la aerolínea ya ha anunciado que se van a retrasar por la suspensión de vuelos que hay en torno a este modelo de avión.