Viajero en un tren, en una imagen de archivo.

Viajero en un tren, en una imagen de archivo.

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El 'brexit' empieza por los trenes: Reino Unido se retira del Interrail

Los operadores de trenes que circulan en la red privada de pasajeros del Reino Unido han optado por dejar de aceptar boletos Interrail.

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Las empresas ferroviarias del Reino Unido ya no participarán en el sistema Interrail de boletos europeos, modalidad muy popular entre los viajeros jóvenes para cruzar el continente mediante su red de trenes.

Eurail, la compañía que administra el sistema ha comunicado este miércoles que la participación británica cesará a partir de enero. Esto significa que los boletos comprados hasta diciembre seguirán siendo válidos para los trenes en el Reino Unido. 

Los jóvenes británicos aún podrán comprar un pase Interrail y viajar por Europa, al mismo tiempo que los boletos del Eurostar -que comunican la ciudad de Londres con París y Bruselas a través del Eurotúnel.- todavía se incluirán en el esquema, ofreciendo a los viajeros conexiones desde París, Bruselas y Amsterdam a Londres. Los descuentos en los servicios de ferry al Reino Unido también continuarán vigentes, ha dicho Eurail.

Reino Unido ha estado en Interrail desde 1973

No obstante, los operadores de trenes que circulan en la red privada de pasajeros del Reino Unido han optado por dejar de aceptar boletos Interrail, que generalmente ofrecen viajes gratis en un cierto número de días y boletos con descuento para menores de 27 años.

La decisión se aplicará a Interrail y al boleto Eurail, que está disponible para viajeros de fuera de los 31 países europeos que participan en Interrail.

El Reino Unido ha sido parte de Interrail desde 1973, el mismo año en que se unió a la Unión Europea. El movimiento es visto por los expertos como una muestra más de la incertidumbre que hay en Reino Unido y Europa respecto del brexit

El plazo de la salida británica es el 31 de octubre, pero sigue sin haber claridad respecto de las condiciones comerciales y económicas de la desconexión y más aún después de la llegada de Boris Johnson a Downing Street, quien ha manifestado públicamente que no ve con malos ojos un brexit duro.