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El caso judicial "eterno" que Neinor y el Gobierno vasco no logran cerrar en un barrio de Bilbao

Una pequeña empresa lleva al Constitucional un conflicto por la titularidad de los suelos de un nuevo barrio de Bilbao en el que ya viven 171 familias.

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Neinor Homes y Visesa, la empresa pública de vivienda que depende del Gobierno vasco, no logran dar carpetazo a un conflicto judicial que durante años ha mantenido en el limbo la legalidad de 171 viviendas construidas en el nuevo barrio de Bolueta (Bilbao).

La batalla tuvo su origen en 2004, cuando una pequeña empresa, Sociedad Bacunayagua, comenzó a reclamar en los juzgados de Bilbao la titularidad de una porción de terreno de casi 6.426 metros cuadrados en el barrio de nueva construcción que ahora acoge la torre Bolueta, conocida por ser uno de los rascacielos más ecológicos del mundo. No en vano, presume de ser el edificio de consumo energético nulo más alto del planeta.

El conflicto judicial se prolongó durante casi 15 años en los que el barrio tomó vida. A las ya entregadas 171 viviendas públicas edificadas por Visesa en la icónica torre, podrían sumarse pronto otras 120 viviendas también bajo régimen de VPO.

Junto a ellas, habrá 334 viviendas libres, que Neinor ya construye y comercializa con todo tipo de lujos, como zonas chill out en las azoteas, gimnasio y piscina.

Batalla judicial

Mientras se desarrollaba el barrio, sin que estuviera del todo clara la titularidad de los terrenos, la disputa llegó al Tribunal Supremo, que el pasado junio dictó sentencia en favor de la promotora vasca y la sociedad pública que depende del consejero vasco de Vivienda, Iñaki Arriola.

En medio de esta batalla, los demandantes habrían llegado a mantener conversaciones con el Ejecutivo vasco para reclamar 20 millones de euros y zanjar así el asunto. Pero no hubo acuerdo y después, se pronunció el Supremo.

Con el caso aparentemente cerrado tras la sentencia del Alto Tribunal, los servicios jurídicos de Neinor comenzaron a estudiar la posibilidad de iniciar acciones legales contra Bacunayagua por los daños que han sufrido en estos años derivados de la inseguridad jurídica que ha generado este largo proceso iniciado por la pequeña empresa, según confirma a este periódico un portavoz de la promotora.

Sin embargo, los demandantes se han adelantado a ese movimiento y el pasado 25 de julio presentaron ante el Tribunal Constitucional un recurso de amparo. 

En el escrito, al que ha tenido acceso este periódico, Bacunayagua pide la nulidad de las sentencias en su día dictadas por el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Bilbao y la Audiencia Provincial de Vizcaya. Argumenta que durante el juicio se le negó "reiteradamente" la práctica de las pruebas propuestas.

Desde Neinor Homes restan importancia a este paso al acogerse a la sentencia del Supremo, contra la que no cabe recurso.

No obstante, con este nuevo paso, el abogado de Bacunayagua pretende mantener vivo el caso y no descarta emprender otras acciones legales en el futuro dado su convencimiento de que en la compraventa de esos terrenos se produjeron irregularidades, cuyas pruebas no pudieron proponerse en los juzgados, según explica a este periódico el abogado.

Los suelos del barrio de Bolueta han sido sujetos de una gran operación de urbanismo público privada rodeada de algunos interrogantes.

En esos terrenos, estaba levantada la empresa Fundiciones Bolueta, que fue comprada por Sidenor para llevar a cabo un plan industrial que acabó con el desmantelamiento de la fábrica en Bilbao.

Aquella operación estuvo liderada por Sabino Arrieta, hombre ligado al PNV que acabó retirándose en Miami tras una denuncia de PP y PSOE por unas supuestas plusvalías obtenidas con la reconversión de esos terrenos. Según publicó El Mundo en 2017, la Fiscalía no encontró pruebas de indicios de delito y dejó el caso.

Sin embargo, Bacunayagua no se rinde y afirma que seguirá dando la batalla por la titularidad de un terreno irreconocible cinco lustros después.