Ha pasado un año desde el comienzo de la guerra del fútbol, un momento en el que las operadoras de telecomunicaciones se situaron probablemente en los mayores niveles de agresividad de su historia reciente. Doce meses duros tras los que toca hacer balance para el ultracompetitivo mercado de las líneas móviles, que representan casi la mitad del negocio de todo el sector.

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Un balance necesario porque estas mismas operadoras se enfrentan ahora a un nuevo escenario, otra vez con el fútbol en el punto de mira y con los datos de los últimos doce meses en la mano. Cifras que probablemente sean los principales detonantes de lo que está por venir y probablemente con políticas comerciales mucho más agresivas.

Dentro de los que más pierden en estos últimos doce meses tenemos a Vodafone y a Orange. En el caso de la operadora roja, no es sorpresa que su apuesta por no contratar El Partidazo y la Champions League haya generado la salida de muchos clientes. En total, según los datos de portabilidad a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, el grupo Vodafone se ha dejado entre agosto de 2018 y julio de 2019 un total de 456.000 líneas de móviles.

Si se desglosa por marcas, encontramos que en este mismo periodo Vodafone se ha dejado 762.000 líneas mientras que la marca de bajo coste Lowi ha ganado 305.000. No ha sido fácil el año para la compañía, que ha debido afrontar un ERE que se saldó con la salida de mil personas y un replanteamiento de su política comercial. Tarifas ilimitadas, televisión a la carta y 5G son sus apuestas más recientes aunque el impacto -de momento- no logra revertir la tendencia negativa.

Orange pierde, pese al fútbol

Más sorprendente es la situación de Orange. El operador naranja ha atravesado un año de tranquilidad, manteniendo sus ingresos y sus beneficios estables, pero no ha logrado frenar una sangría en portabilidades móviles. La operadora francesa se ha dejado en los últimos nueve meses 387.000 líneas, de las cuales 476.000 corresponden a su marca Orange por las 36.000 que ha ganado Simyo.

De las tres grandes, la única que ha podido resistir es Movistar que en este mismo periodo se deja 36.000 líneas fijas, una décima parte de las que pierde Orange y muy por debajo que las que se pierde Vodafone. De esta manera, se revierte la tendencia de años anteriores en los que los rojos y los naranjas arrebataban portabilidades de manera acelerada a los azules con precios más competitivos y mejores ofertas.

Estos tiempos han pasado y ahora el gran ganador es MásMóvil y las operadoras de bajo coste. La compañía amarilla que ya fue la que arrasó en portabilidades en 2018 con casi un millón de altas, vuelve a ser el ganador en 2019. Las cifras a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL indican que en los últimos doce meses sumó otras 460.000 portabilidades de las cuales 440.000 vienen de Yoigo. Del mismo modo, Euskaltel, el quinto operador, lleva 22.000 líneas ganadas en doce meses.

El otro gran ganador de los últimos doce meses es Digi, la operadora de origen rumano ha ganado la friolera de 224.000 líneas móviles. El triunfo de esta compañía no es casual ya que a nivel de mercado se aprecia un gran crecimiento de los operadores móviles virtuales (OMV) que han ganado en conjunto 172.000 líneas desde agosto del año pasado.

El triunfo del bajo coste

Unos datos que reflejan que la guerra de las portabilidades, al menos en el caso de las líneas móviles, no se juega en el terreno del fútbol, sino que lo hace en el del bajo coste. Hace un año Orange declaró que esperaba quedarse con un buen puñado de clientes de Vodafone tras la renuncia de los británicos a la Champions League, no obstante los datos indican que la pérdida de líneas en el negocio móvil ha sido similar y Orange no ha hecho valer su apuesta por el deporte rey.

EL ESPAÑOL ya ha publicado que la lucha de las operadoras se está desarrollando casi exclusivamente en el bajo coste y los datos de los últimos doce meses así lo demuestran. No es casualidad que Simyo y Lowi sean las marcas que sostengan los datos de Orange y Vodafone o que MásMóvil, Digi y las OMV ganen la misma cantidad de líneas móviles que pierden el segundo y tercer operador del mercado.

Un nuevo orden que las operadoras tradicionales comienzan a asumir y que intentan combatir con más bajo coste. De cara a agosto Orange sigue con fútbol y rebajando sus paquetes convergentes, mientras que Telefónica buscar ofertas temporales para fidelizar clientes. Vodafone se agarra al 5G y las tarifas de datos ilimitadas, al mismo tiempo que MásMóvil, Digi y las OMV apuestan por paquetes baratos con Internet y datos móviles. ¿Cambiará la tendencia?