El sector inmobiliario español se encuentra en un momento agridulce. Se venden viviendas, se conceden hipotecas y cada vez se construyen más casas. Sin embargo, la mano de obra escasea en esta industria, puesto que, durante los años de la crisis que sufrió el ladrillo, muchos de los profesionales de este ámbito se jubilaron o se reubicaron en otras actividades laborales. Además de este problema, también nos encontramos con que los salarios no crecen al mismo ritmo al que lo hace el precio o el alquiler de inmuebles.

Noticias relacionadas

Un indicativo de esta tendencia es el porcentaje de los ingresos que los españoles deben destinar para comprar o alquilar una vivienda. A finales de marzo del presente curso, era necesario dedicar un 25,1% del sueldo para adquirir una casa, mientras que arrendarla requiere un 33,6%. Estas cifras las presenta Idealista/data, que añade que están ligeramente por encima de las recomendaciones de los expertos.

Si se entra en el aspecto particular, se observa que Madrid y Barcelona son ciudades en las que se debe hacer un mayor esfuerzo para comprar una vivienda que para alquilarla, justo al contrario de lo que presenta la media española. Sin embargo, esto depende del barrio en el que se decida realizar las operaciones inmobiliarias.

Así, con los datos de Idealista/data y de la Agencia Tributaria, queda reflejado que en las zonas más humildes de las dos principales ciudades españolas es el alquiler el tipo de operación que exige una mayor fracción del sueldo. Esto se debe a que, ante la falta de ahorros, la gente se decanta por arrendar, aumentando de esta forma la demanda y, en consecuencia, los precios de las casas.

En la otra cara de la moneda se encuentran los barrios más caros. Daniel del Pozo, responsable de Idealista/data, dice que los sueldos de aquellos que prefieren obtener los inmuebles en propiedad son más elevados, por lo que tienen mayor capacidad de ahorro y solvencia de pago. De esta manera, su acceso a una hipoteca es más sencillo.

Evolución en España

El estudio de Idealista revela que, desde que en 2013 comenzó su serie histórica, la tasa de esfuerzo financiero para comprar una vivienda se ha mantenido más o menos estable. Ese mismo curso alcanzó un 29%, pero después de los primeros tres meses de 2019 se ha situado en el 25,1%. No se ha dado esta situación en el apartado del alquiler, que ha visto cómo el esfuerzo necesario ha crecido en más de un 10% en los últimos seis años.

Este notable incremento muestra de manera clara que el alquiler de viviendas se ha convertido en la opción preferida por los españoles. Esto, por la dificultad de obtener una hipoteca ante la falta de ahorros. El arrendamiento cada vez ‘se come’ un porcentaje mayor del sueldo de los españoles, dado que el incremento de la demanda y la falta de oferta, sumado al menor ritmo de crecimiento de  las pagas, están produciendo una subida de los precios.

En línea con los datos, encontramos que la encuesta del CIS correspondiente al mes de junio revela que el 82% de los españoles prefiere adquirir una vivienda frente a vivir de alquiler. Solo el 13% elige el arrendamiento como opción habitacional.

El mercado en la capital

Madrid es uno de los mercados más dinámicos de el país, como señala el artículo de Idealista. En la capital, el esfuerzo que se debe hacer para comprar una casa es mayor que el necesario para alquilarla. Así, adquirir una vivienda ‘se come’ un 38,1% del sueldo de los madrileños, frente al 36,5% que se requiere para alquilar.

De momento, el comienzo de 2019 ha sido positivo para los habitantes de Madrid, puesto que han tenido que destinar de media menor parte de sus ingresos para pagar su inmueble que en trimestres anteriores.

El informe del portal inmobiliario analiza en profundidad la situación del mercado de la vivienda en tres zonas de la capital, a modo de ejemplo para mostrar el contraste. El primero de los barrios es Chamberí, en el que comprar exige un mayor esfuerzo que alquilar. Más de la mitad del salario es lo que los vecinos de este distrito dedican para pagar su casa, lo que resulta negativo por la dificultad que supone ahorrar para estos hipotecados. 

Por otro lado, el porcentaje del sueldo dedicado al alquiler durante los tres primeros meses del presente año ha sido del 29,1%, lo que se sitúa por debajo del tercio del sueldo que recomiendan los expertos.

El segundo de los distritos estudiados a fondo es Puente de Vallecas, donde se da la situación opuesta que en el anterior. Allí, el alquiler durante el primer semestre ha supuesto el 38,6% del sueldo del inquilino, muy por encima del 25,9% que han dedicado aquellos que optaron por la adquisición de su inmueble.

El último de los barrios en los que se ha centrado Idealista es Malasaña, uno de los que más demanda presenta dentro de la capital española. Allí, poseer una casa en propiedad implica destinar el 53,4% de los ingresos, mientras que alquilar un inmueble roza un esfuerzo del 40%.

Barcelona, igual que Madrid

La situación del mercado inmobiliario en la ciudad condal es semejante a la que presenta la capital española. Por ello, comprar una vivienda se lleva más salario que alquilarla. En el caso de Barcelona, adquirir una casa durante el primer trimestre supuso un 38,4% de los ingresos, un 3,9% más de lo destinado para arrendar un inmueble.

El estudio de Idealista ha puesto el foco en dos barrios: Trinitat Vella y Sarrià-Sant Gervasi. En el primero de ellos, destaca el elevado esfuerzo que debe realizarse para alquilar una vivienda, situado en el 37,6%. Sin embargo, la compra de un inmueble reduce el esfuerzo hasta el 24,3%.

Sarrià-Sant Gervasi se caracteriza por ser uno de los más caros. En este distrito, arrendar una casa supone el 22,5% del salario, mientras que aquellos que optan por la vivienda en propiedad deben dedicar un 44,3% de sus ingresos.