Desde que se conoció el fallo en los motores Renault, Dacia y Nissan que provocaban un consumo masivo de aceite, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) no ha parado de recibir reclamaciones. A ella han acudido cada vez más clientes afectados por este asunto y han llegado a alcanzar, apenas cinco semanas y media después de que saltase la noticia, los 613 inscritos. 

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La organización va sumando así nuevos afectados. El mayor aluvión de inscritos llegó a las dos semanas de hacerse público el problema, cuando la organización superó los 400 inscritos. Ahora, "van creciendo poquito a poco" afirma su portavoz, Enrique García.

Superado el mayor periodo de reclamaciones, la organización se encuentra ya en la segunda fase del plan, que es ponerse en contacto con los inscritos de manera individualizada para que les expliquen el problema de su avería. "El objetivo es hacer una cierta clasificación y con eso nos pondremos en contacto con Renault y veremos el planteamiento", explica García. 

En la OCU quieren llevar a cabo una reclamación colectiva, mientras que Renault, según indica García, opta por hacerlo de manera individualizada y "ofreciendo soluciones a cada afectado por separado". 

Hasta los tribunales

La OCU tiene claro el procedimiento que va a seguir. Primero quiere recopilar la documentación e investigar los casos. Cuando ya lo tenga, hará una mediación previa a cualquier tipo de acción con Renault, donde verán su respuesta. En función de como vaya esto, si llegan a un acuerdo zanjará el asunto y, si no, emprenderá acciones legales contra la compañía. 

Sin embargo, este procedimiento les llevará tiempo. La organización todavía está en fase de evaluación de la documentación. “Nuestra idea es recopilar los casos, seleccionarlos y ver las cuantías de las averías”, explicó a este periódico el portavoz de la OCU. 

Este procedimiento puede durar meses, por lo que no prevén llevar a cabo alguna acción concreta “antes de que acabe el verano”, añade. El motivo de esta prolongación en el tiempo es que el organismo no quiere adelantarse ni hacer reclamaciones individuales. “Nosotros lo que queremos es un tratamiento común y beneficioso para los consumidores”, afirma. 

Qué fallos presentan

Los motores 1.2. de las marcas Renault, Dacia y Nissan presentan un problema de fábrica que provoca un consumo excesivo de aceite, superior al litro por cada 1.000 kilómetros. Según la OCU, este fallo podrían darse en alrededor de 100.000 coches en España, generando "una avería grave" en el motor y cuya reparación puede costar entre 1.000 y 4.000 euros. 

Se trata de problemas que van desde roturas del árbol de levas y válvulas hasta gripados en los motores.  Los árboles de levas se encargan de abrir las válvulas de la culata siempre que es necesario. Se trata de elementos especialmente sensibles y que necesitan una lubricación correcta con el aceite porque cuando estos no llevan casquillos y se apoyan directamente con la culata, pueden causar daños cuya reparación pasa por sustituir esta última. 

Los bajos niveles de aceite también pueden provocar daños en el tubo, un problema cuya única reparación pasa por cambiar este por uno nuevo. 

Por último, pueden ocasionar un gripado en el motor. Un mal uso del aceite genera grumos, espumas o disoluciones que obstruyen los conductos de lubricación o eliminan las propiedades antifricción del aceite. Lo peor que puede pasar es que alguna de las bielas o los pistones se agarroten y rompan por completo la mecánica, obligando al dueño del coche a comprar un motor nuevo. Un gasto que ronda los 4.000 euros, aunque en algunos casos este importe se puede duplicar o triplicar.

La OCU sigue adelante con el proceso. A día de hoy, siguen recibiendo reclamaciones de muchos clientes afectados, aunque el ritmo de inscritos se ha ido ralentizando conforme ha pasado el tiempo. Y es que este se mantendrá durante varias semanas, o incluso meses, en el tiempo.