Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Palacio de la Moncloa.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Palacio de la Moncloa. Efe

Empresas

Los inversores no temen ni al parón electoral ni al Gobierno Sánchez y siguen apostando por España

España mantiene el interés de los fondos para fusiones y adquisiciones pese a la desaceleración mundial.

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Los inversores internacionales siguen teniendo apetito para las operaciones en España. Ni el brexit, ni las guerras comerciales, ni el largo periodo electoral o el posible gobierno de izquierdas están restando interés a las fusiones y adquisiciones que se puedan dar en nuestro país. 

Pese a no contar con el mejor entorno durante los últimos meses, la economía española no ha dejado de crecer por encima de la media europea. Del mismo modo, el mercado laboral sigue dando alegrías, dos indicadores que han hecho que los inversores sigan apostando por las empresas españolas.

Esa es la percepción del equipo DLA Piper que refrenda su estudio Global M&A Intelligence Report. A pesar de que España ha vivido un cierto parón debido a los tres periodos electorales que han marcado la primera mitad del año, los inversores siguen apostando por España. Algo que puede intensificarse aún más si a la vuelta del verano el país cuenta con un Gobierno cerrado.

Al ser cuestionados por si los inversores internacionales están preguntando sobre la situación política en el país Joaquín Echánove, socio del bufete, se ha mostrado contundente: "Los inversores están tranquilos. Hasta en el caso de un gobierno de izquierdas no hay sensación de que las políticas vayan a ser extremas, de un giro radical, y sigue habiendo mucha confianza en la economía española".

Así como la proyección del pasado año apuntaba a que en la segunda mitad de 2019 nuestra economía podría sufrir un frenazo, el actual estudio de DLA Piper señala que la actividad va a subir tras el verano. En este aspecto, desde el bufete han comentado que, actualmente, están trabajando en dos salidas a bolsa que debería cerrarse antes de que termine el año.

En cuanto a las operaciones corporativas de empresas de tamaño medio, operaciones en el entorno de los 50 millones de euros, desde DLA Piper señalan que actualmente cuentan con un apalancamiento que ronda el 30%. Algo menos de un tercio de las inversiones se apoyan en deuda. 

Una opción que llega a niveles mucho más altos en operaciones grandes, como puede ser la compra de Abertis, pero en las que, en este caso muy rápidamente la deuda ha sido convertida en bonos.

Situación fuera de España

El equipo de DLA Piper ha repasado las principales tendencias recogidas en su informe donde se presta especial atención al mercado de las subastas. Un segmento que en ha vivido una reducción durante el último año pero que sigue siendo la opción preferida para las operaciones de venta.

La razón de la buena salud de la que goza este método es que el proceso competitivo permite conseguir los precios más altos. Según la opinión de Echánove hay importantes diferencias temporales dependiendo del territorio: "En el Reino Unido los plazos tienen a ser muy cortos. En cambio en Asia, principalmente en China, las operaciones de este tipo suelen requerir más tiempo". 

En cuanto a tipologías, la tendencia más seguida, con más de un 80% de las operaciones durante 2018, es la compra-venta de acciones. En cambio, la compra-venta de activos entre empresas sólo ha representado el 15%.

En definitiva, en un entorno marcado por la incertidumbre, España sigue sacando mucha mejor nota que sus socios comunitarios. Queda saber si, tras las vacaciones de verano, la clase política ayudará para pisar el acelerador o, por el contrario, ayudará a ralentizar una economía que sigue teniendo ganas de correr.