La batalla por la movilidad aérea urbana ya ha comenzado y Uber quiere tomar la delantera. La compañía estadounidense ha anunciado que el próximo mes de julio comenzará a realizar vuelos piloto en la ciudad de Nueva York de su servicio de aerotaxis. Un primer paso para arrancar la andadura de un servicio que multitud de empresas tienen en su punto de mira.

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¿La razón de este boom por los taxis voladores? El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas ha lanzado un documento que prevé que el 68% de la población vivirá en zonas urbanas en 2050. Un dato al que hay que añadir que ese año se espera que la población mundial llegue a 9.700 millones de personas frente a los actuales 7.500.

Esto hace que la congestión del transporte en superficie en las principales ciudades del mundo vaya a ser un importante quebradero de cabeza para los ciudadanos, las administraciones públicas y las empresas. Frente a este previsible colapso, el aire se presenta como una alternativa con una capacidad para absorber tráfico en la que, además de Uber, gigantes como Airbus y Boeing y multitud de start-ups están trabajando. 

Con la llegada del 5G y la maduración de una serie de tecnologías se va a abrir la posibilidad de que este tipo de servicios comiencen a popularizarse paulatinamente. Las primeras ciudades que serán objeto de las experiencias iniciales serán aquellas donde el helicóptero es ya una realidad: Nueva York, Sao Paulo, Bogotá o Mexico DF se presentan como las principales plazas para la llegada de estos servicios.

Uber tiene previsto arrancar sus primeras experiencias el próximo 9 de julio en Nueva York. En los planes de la compañía también están las ciudades estadounidenses de Dallas y Los Ángeles donde se espera que este servicio arranque en 2020. Además, en su último evento, Uber señaló que también tiene previsto contar con un servicio de este tipo en Melbourne, Australia.

200 dólares para ir al JFK

En estas primeras experiencias Uber va a abrir el servicio a un selecto grupo de usuarios de su actual plataforma. En concreto, los primeros viajes conectarán el centro de Nueva York con el aeropuerto JFK. Un trayecto que tendrá un precio de 200 dólares con el que Uber quiere probar tanto la parte técnica de este servicio como el apetito que este tipo de soluciones puede tener. Un servicio que tiene muchas similitudes con la iniciativa Voom de Airbus con la que presta un servicio de helicópteros en Sao Paulo y México DF.

Los continuos atascos que las conexiones por carretera entre el centro de la ciudad y el aeropuerto así como las incómodas conexiones entre ambos puntos por ferrocarril, hacen a los aerotaxis una solución que puede resultar muy interesante a los usuarios de Uber. Además, la llegada del verano favorecerá que clientes de alto nivel adquisitivo puedan optar por esta opción durante sus vacaciones.

Los distintos involucrados en esta carrera señalan a la regulación como el principal escollo para que los servicios de taxis voladores se desarrollen a gran velocidad. La regulación de este tipo de servicios va a fijar tanto las rutas como las capacidades de frecuencias que cada ciudad van a tener a la hora de explotar esta alternativa de transporte.

Además, los servicios de aerotaxis tendrán en la automatización de su pilotaje y su control aéreo los siguientes pasos. La citada llegada del 5G sumada a la mejora de la inteligencia artificial hacen que los distintos involucrados señalen a la próxima década como el momento en el que, además de poder utilizar taxis voladores, estos no necesitarán de un piloto humano para cumplir su función.

Airbus y Boeing, en marcha

Además de Uber, Airbus y Boeing tienen entre sus proyectos estrella a los aerotaxis. Para ambas compañías este servicio supone su entrada en el negocio del transporte aéreo urbano. Un segmento en el que ambas compañías tienen grandes expectativas puestas para incrementar sus vías de ingresos.

Pero es que, además, los aerotaxis serán una experiencia muy valiosa para que los negocios tradicionales de Airbus y Boeing, la aviación comercial y militar, también puedan recibir importantes impulsos de tecnologías que, previsiblemente, arrancarán antes en los vehículos destinados al transporte aéreo en las ciudades.

Tanto en lo que tiene que ver con la electrificación como en el uso de vehículos y servicios de gestión del tráfico aéreo autónomos, se espera que los taxis voladores sean el lanzamiento de experiencias que, paulatinamente, se vayan aplicando en la aviación comercial y militar. Estos avances tecnológicos tendrán un impacto mucho más transversal para estas empresas que el mero hecho de abrir una nueva vía de negocio con los aerotaxis urbanos.

En este contexto, la iniciativa de Uber se presenta como el disparo al aire que va a hacer comenzar una carrera aérea en la que, a diferencia de la aviación comercial, se espera que haya multitud de participantes dispuestos a disputar la primera posición. Un puesto que garantizará importantes alegrías a quien lo consiga tanto en lo económico como en las capacidades que dotará a su empresa para aplicar lo aprendido en los aerotaxis en otros negocios.