Las principales plataformas de vídeo online que operan en España son las empresas que menos aportan al fisco español, según sus cuentas remitidas al Registro Mercantil. Los datos son impactantes e indican que Netflix, el gigante audiovisual que duplicó sus beneficios en 2018 hasta alcanzar los 1.100 millones de euros, paga en España solo 3.100 euros de impuesto de sociedades en este mismo ejercicio.

Noticias relacionadas

El dato hecho público por Cinco Días, sigue la línea del resto de sus competidores. Por ejemplo, y como ya había publicado EL ESPAÑOL, HBO pagó en 2017 -sus últimas cuentas disponible- 45.200 euros por impuesto de sociedades. Son las dos únicas empresas audiovisuales extranjeras que pagan impuestos en España, ya que Amazon Prime Video lo hace a través de su filial en Londres, al igual que Sky.

DAZN, la plataforma de eventos deportivos  que desembarcó en febrero paga impuestos en España a través de su filial Perform Media. Esta sociedad declaró un pago de impuesto de sociedades de 21.600 euros en sus cuentas de 2017, aunque no será hasta sus cuentas de 2019 cuando reflejan realmente su actividad como operadora audiovisual. 

Lo cierto es que los impuestos pagados por Netflix son los mismos que los que abona un ciudadano con un salario de 24.000 euros. En el caso de HBO, nos referimos a los impuestos que pagaría cualquier microempresa.

La fórmula que explica sus bajos ingresos

La fórmula que explica estos bajos ingresos tiene que ver con la habitual arquitectura fiscal de las tecnológicas en nuestro país -como Facebook y Twitter-, que envían todos sus ingresos a sus sociedades ubicadas en países con mayores facilidades tributarias. A cambio, les emiten facturas por prestación de servicios de márketing y publicidad. Es decir, Facebook España actúa como una agencia de publicidad de la multinacional y no como la recaudadora de sus ingresos publicitarios. Lo mismo hace HBO y Netflix.

Con estos datos, el Ministerio de Hacienda ya evalúa trasponer a España la directiva audiovisual europea que abre la puerta a los estados miembros a que equiparen los impuestos de las televisiones tradicionales a estas compañías.

La Administración dice que ahora mismo no hay ninguna decisión tomada, pero que se barajan diferentes modalidades. Éstas van desde que paguen el 3% que ya sufragan las televisiones -sin el 0,9% de las telecos, ya que no utilizan redes físicas-, pasando por la aportación al cine europeo con el 5% de sus ingresos, hasta una tasa específica de menor importe atendiendo a “circunstancias especiales”.

Dentro de los asuntos que se tienen que definir es el cálculo de los ingresos de estos gigantes audiovisuales internacionales, que declaran en España poco o nada. HBO, la primera operadora con sociedad en España (Home Box Office Spain Ventures SL), solo declaró 1,7 millones de ingresos en 2017 y pagó 45.000 euros en impuesto de sociedades.

Amazon Prime Video y Sky facturan en Reino Unido 

En agosto, Netflix abrió dos sociedades: Los Gatos Entretenimiento España SL, para gestionar sus producciones audiovisuales y Los Gatos Servicios de Transmisión España SL, para servicios de marketing. Y según ha publicado ha remitido al registro las dos filiales declararon unos ingresos de 538.921 euros y un beneficio neto de 9.439 euros, con 3.100 euros de pago de impuestos.

Por su parte, Amazon y Sky facturan a sus sociedades matrices o filiales constituidas en Reino Unido. Sky, que se estrenó en septiembre de 2017, tampoco opera formalmente en España. Lo hace a través de su sociedad Sky UK, constituida en Reino Unido, mientras que Prime Video depende de la filial audiovisual de la compañía, que opera en Londres, pese a que Amazon tiene más de tres sociedades operando en España.

Frente a estas dos situaciones (sociedades inexistentes y facturación de servicios), en Hacienda ya barajan fórmulas para calcular los ingresos efectivos que se basan en los abonados efectivos que tienen estas plataformas en España. La idea es que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) calcule, o exija a estas plataformas el número efectivo de abonados en nuestro país, a partir del cual se puedan calcular los ingresos efectivos por usuario.

Es una fórmula que se estudia también en Bruselas y que define perfectamente qué porcentaje del negocio de estas multinacionales se genera en cada país de Europa, eliminando las duplicidades. Si tomamos el caso de HBO, no pagaría por los 1,7 millones de euros declarados en 2017, sino por los más de 40 millones que habría facturado si consideramos los 475.000 usuarios que le atribuía la CNMC en noviembre del año pasado.