La internacionalización ha cumplido un papel clave en la fortaleza de Meliá desde hace décadas, tanto para extender su reconocimiento de marca como diversificarse su negocio y hacer frente a las diferentes crisis económicas. El 65% de su portfolio se encuentra en los 94 países, además de España, en los que está presente. De estos, la zona del Mediterráneo y del Caribe son dos de sus principales destinos, a los que se les ha unido en los últimos años, Asia Pacífico.

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Este alto porcentaje en el exterior ha sumado cada vez más peso en la cuenta de resultados de la hotelera. Y lo seguirá haciendo en el futuro porque Meliá centrará el 80% de su expansión en estas tres zonas en la próxima década. 

No hay cifras de aperturas en estos destinos tan a largo plazo pero, según se desprende del informe de resultados relativo al primer trimestre del ejercicio 2019, la hotelera abrirá cuatro hoteles en Cuba, cuatro en América y 19 en Asia hasta 2021. Un total de 27 establecimientos que supondrán en los próximos tres años el 48% de su expansión. 

La más notoria en número de aperturas es Asia. La zona sur de esta región supuso casi el 24% del crecimiento de la hotelera en 2018 y, dado el boom turístico que se está viviendo en la zona, le permite mirar al futuro con optimismo.

El Caribe, un destino estrella

Pero también se centrará en otros destinos en los que cuenta con una amplia experiencia, como es el Caribe. El presidente de la hotelera, Gabriel Escarrer, ha manifestado durante la junta de accionistas que “el nuevo impulso de la empresa en el Caribe en los últimos años” es destacable. Un tirón que se ha producido gracias a la reforma de dos hoteles en Punta Cana y la apertura del  Paradisus Palma Real en la República Dominicana, hoteles con los que “completamos nuestro portfolio en la región”, ha añadido. 

Sin embargo, la apuesta de Meliá por esta región no se debe únicamente a las recientes aperturas. Según su presidente, se trata de “un destino estrella para el turismo vacacional en la próxima década”, una idea que comparte con su hijo y CEO de la empresa, Gabriel Juan Escarrer, quien ha manifestado que “los nuevos establecimientos del Caribe ayudarán a mejorar los resultados de la hotelera”. 

Bajo la actual dirección, Meliá continúa profundizando en su posicionamiento a nivel internacional. Este, junto con integrar la digitalización en su sistema de valor, es el principal objetivo en en el que tiene la vista puesta. Todavía es pronto para aportar un número concreto de establecimientos que se añadan a su portfolio y, aunque desde la empresa manifiestan que hay margen de mejora, se sienten cómodos con la nueva situación que vivirá en los próximos años.