Amancio Ortega es el hombre más rico de España y el sexto del mundo. Se estima que tiene una fortuna que ronda los 63.600 millones de dólares y, como ocurre con la mayor parte de los multimillonarios mundiales, buena parte de su actividad la dedica ahora a la filantropía. Sigue así los pasos de Bill y Melinda Gates, pero también de otros como George Soros, Marck Zuckerberg o Jeff Bezos

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Si Bill y Melinda Gates canalizan sus proyectos a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, Amancio Ortega lo hace también a través de su Fundación. Una entidad sin ánimo de lucro basada en Arteixo, construida a imagen y semejanza de su fundador y bajo una máxima: trabajar con la mayor discreción, una característica que impregna todo lo que rodea al fundador de Inditex y que sólo el año pasado invirtió en programas sociales 70 millones de euros, según fuentes de la Fundación.  

El proyecto más conocido de la Fundación Amancio Ortega es el de apoyo a la oncología pública. Puesto en marcha en 2015, prevé donar a la sanidad pública 310 millones de euros en equipos de detección, diagnóstico y tratamiento del cáncer. Un proyecto que arrancó en Galicia y Andalucía y que ya se ha extendido a todas las Comunidades Autónomas mediante convenios firmados con los gobiernos regionales, algunos de ellos respaldados por Podemos. 

Sergas Equipamiento Tecnológico from Fundacion Amancio Ortega on Vimeo.

Precisamente, la formación morada, con Pablo Iglesias e Isabel Serra a la cabeza, ha vuelto a poner en el foco mediático esta donación. Dicen los líderes de Podemos que la sanidad pública no debe “aceptar limosnas” de los ricos, porque lo que deben hacer es pagar los impuestos que les corresponde. 

Pero, ¿qué más hace la Fundación Amancio Ortega? Fundada en 2001, quiere “contribuir a la construcción de una sociedad mejor” trabajando en dos sectores clave: “la Educación y la Asistencia Social”. Lo hace con una inversión global entre ejecutada y comprometida de  560 millones de euros desde el año 2001. De cara al 2022 tiene previsto invertir 361,4 millones de euros. 

Si empezamos por las criticadas donaciones a la sanidad pública, éstas se engloban en el área social. Suponen, además, la gran pata de donaciones efectuadas por la Fundación Amancio Ortega de cara a los próximos años. Sin embargo, junto a los convenios alcanzados con las distintas Comunidades Autónomas, encontramos algunos proyectos más. 

El primero de ellos es un convenio alcanzado con la Asociación Amanecer-Aspace, para construir un centro de educación especial y atención a personas con parálisis cerebral. Serán 60 plazas educativas que se pondrán en marcha a lo largo de este año y se dará atención terapéutica diaria a 100 personas. En total, 4,5 millones de euros de inversión a través de la donación de un edificio y la puesta en marcha de todo el proyecto para la Asociación.

Fotografía de los beneficiarios del proyecto Aspace desarrollado por la FAO.

También este año está previsto que el Concello de Vigo ponga en marcha una Escuela Infantil promovida por la Fundación Amancio Ortega, para lo que también se ha donado un edificio. En total, según explican fuentes de la Fundación, se han donado en los últimos años unos 35 millones de euros en inmuebles destinados a infraestructuras con fines sociales. 

El área educativa, por su parte, tiene comprometida una inversión de 63,7 millones de euros hasta el año 2022. ¿Objetivo? Financiar programas de educación como el programa de becas de la Fundación Amancio Ortega. Permite cada año que 600 alumnos puedan estudiar 1º de Bachillerato en Estados Unidos y Canadá. Hasta el 2018, ha becado a 2.325 alumnos; de cara al próximo curso, ha recibido 10.016 solicitudes y la inversión anual es de 12 millones de euros. 

También, junto a la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, impulsa desde el año 2012 el proyecto Inspiratics en el que ha invertido 1,3 millones de euros hasta ahora. El objetivo es conseguir que los profesores aprendan el uso de nuevas metodologías educativas y cómo aplicar la tecnología en su día a día. 

Son proyectos vigentes en este momento, pero en la FAO reconocen que cada año estudian cientos de propuestas y que no se puede descartar que se pongan en marcha nuevas iniciativas en los próximos meses. 

Cáritas 

Cuando se analiza la inversión de la FAO conviene también mirar lo que ha hecho con anterioridad. Durante los años de la crisis destacan dos grandes donaciones en el área social para mitigar los efectos del estallido de la burbuja económica. “Buscamos a socios fiables que nos permitieran identificar a las personas que tenían que recibir las ayudas”, explican desde la Fundación. 

El primer socio fue Cáritas, a la que hizo dos grandes donaciones de 20 millones y 40 millones respectivamente. Estaba dirigido a ayudar 200.000 familias a cubrir sus necesidades familiares. 

En paralelo se buscó una asociación con el Banco de Alimentos. En total, 44 millones de euros que sirvieron para renovar buena parte de sus instalaciones: compra de neveras, mejora de almacenes, prevención de riesgos laborales de los voluntarios, etc. También financió la construcción de la sede de Proxecto Home en Santiago de Compostela con 7,2 millones de euros. 

¿A cuánta gente ayuda? Es la pregunta del millón. Resulta complicado hacer un cálculo exacto del número de beneficiarios de las donaciones de Amancio Ortega. ¿Cuántas personas pasan por el Banco de Alimentos? Se estima que más de un millón y medio; ¿cuántos niños se beneficiarán de las escuelas construidas? Complejo hacer una estimación, o cuántas personas pasarán a lo largo de la vida útil del centro que se construye con la Asociación Amanecer.

Todo eso por no mencionar cuántos pacientes como Ana (con quien hablaba este sábado EL ESPAÑOL) han sido tratados de cáncer con las máquinas donadas a la sanidad pública. Sean las que sean, sus vidas no tienen precio.