La generación a la que nos educó la ciencia ficción de finales de los 70 y de la década de los 80 hemos ido arrancando páginas al calendario sin llegar a ver algunos de los adelantos futuristas que nuestras películas favoritas nos prometieron. Muchos de nosotros dedicamos cientos de horas a imaginarnos montados en una cápsula de teletransporte o recorriendo nuestras ciudades encima de un patinete volador. 

Cuando muchos ya comenzábamos a resignarnos, los departamentos de innovación más avanzados de varias compañías de movilidad van a darnos una alegría: los coches voladores van a ser una realidad durante la próxima década.

Aunque es muy posible que por su edad los ingenieros que den forma a esta evolución del transporte no sepan de qué estemos hablando cuando les preguntemos si estos aparatos van a estar pilotados por replicantes, estamos muy cerca de movernos de forma muy similar a cómo lo hacían en Blade Runner.

El pasado 11 de mayo Airbus y Siemens dieron un gran paso en esa dirección en las instalaciones de Donauworth, Alemania. El CityAirbus, el modelo de aerotaxi autónomo del fabricante europeo destinado a cambiar la movilidad dentro de las grandes ciudades, realizó su primer vuelo de prueba.

Este vehículo arranca con una autonomía de vuelo de 30 kilómetros, la distancia que separa la plaza de Sol del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas, y con capacidad para alcanzar los 120 kilómetros por hora con cuatro personas en su interior.

En esta primera exhibición el vehículo realizó su primer vuelo mientras seguía anclado al suelo. Un primer paso en el proceso de pruebas de este tipo de aeronaves que ahora proseguirá en los próximos meses. En la siguiente etapa este modelo podrá realizar vuelos sin ataduras. La próxima fase de estas pruebas se realizará en otras instalaciones alemanas. Concretamente, en el aeropuerto de Manching.

Una colaboración que arrancó en 2016

Airbus y Siemens iniciaron una colaboración conjunta para sistemas de propulsión híbridos-eléctricos en 2016 con el objetivo de demostrar la viabilidad técnica de estas tecnologías ecológicas.

"Hemos trabajado muy de cerca con Siemens eAircraft en el transcurso de los últimos tres años para investigar tecnologías híbridas-eléctricas", explica Martin Nuesseler, Director del programa de Airbus E-Aircraft Systems. "Siemens contribuyó con su profundo conocimiento en accionamientos eléctricos y electrónica de potencia y su gran capacidad para ofrecer soluciones innovadoras a nuestros ambiciosos proyectos. Los resultados que hemos logrado hasta ahora facilitan el camino hacia el futuro del híbrido".

Para Frank Anton, responsable de Siemens eAircraft, "el conocimiento de Airbus en diseño de aeronaves nos ofreció la oportunidad como proveedor de sistemas de propulsión para desarrollar esta solución que aspiramos ser capaces de producir de forma industrializada en el futuro".

Y es que, esta aeronave junta dos de los elementos que más van a modificar la movilidad en la próxima década: la electrificación y la automatización. El CityAirbus forma parte de esa nueva generación de vehículos que prometen romper tanto con la necesidad de utilizar combustibles fósiles como fuentes de energía como con la de contar con personas a los mandos del aparato. 

Reto legislativo

Para esta segunda parte, el gran reto es el que tiene que ver con la regulación. Aunque la tecnología destinada a modificar cómo nos movemos por las ciudades ya existe, los plazos en los que tardaremos en ver estos vehículos de forma regular en nuestras ciudades no van a depender tanto de los avances que se consigan en los laboratorios como de lo que pase en los despachos y pasillos de los congresos de los principales países del mundo. 

El gran reto de la industria aeronáutica en estos momentos se libra en las altas instancias gubernamentales. Empresas y políticos junto con las agencias reguladoras (FAA en Estados Unidos y EASA en Europa) están escribiendo en estos momentos las reglas que regularán este mercado a un lado y al otro del Atlántico.

Boeing, el otro gran jugador del transporte aéreo, también tiene los ojos puestos en este sector. En el caso de la estrategia de la compañía estadounidense prevé que antes de que veamos los primeros aerotaxis de pasajeros será el turno de las mercancías.

Steve Nordlund, Vicepresidente al frente de Boeing NeXt, declaró en una conversación con EL ESPAÑOL que "la regulación de los negocios de mercancías es menos compleja que la de los pasajeros" lo que abre la puerta a que las primeras experiencias con aeronaves urbanas autónomas se den en este mercado.  

Desde el punto de vista del constructor estadounidense, ya se puede hablar con certidumbre de la próxima generación de "carreteras tridimensionales". En palabras de Dennis Muilenburg, consejero delegado de Boeing, "creo que sucederá más rápido de lo que cualquiera de nosotros entiende. Los prototipos reales de vehículos de esta categoría ya se están construyendo en este momento. Así que la tecnología es una realidad”.

Así las cosas, el primer vuelo del CityAirbus nos coloca cada día más cerca de de poder parafrasear a Emmett Brown: "¿carreteras? Marti, a donde nos dirigimos no necesitamos carreteras".