Ha superado un trimestre complicado, por lo que mira hacia delante en sus planes. Frente a la "significativa" caída de la demanda eléctrica y el incremento de los precios en el mercado mayorista, Endesa celebra los resultados obtenidos durante los primeros meses del año, que presentó este martes.

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Unos resultados que se caracterizan por no sufrir grandes variaciones respecto al mismo periodo del año pasado, algo que no parece preocupar a la eléctrica. En concreto, la compañía obtuvo un beneficio de 363 millones de euros durante el primer trimestre, un 2% menos respecto al mismo periodo del año anterior. Por su parte, en este periodo las ventas se situaron en 5.085 millones, lo que se traduce también en un retroceso del 2%; el Ebitda, no obstante, se quedó en 928 millones de euros, un 5% más.

Con estos datos en la mano, en Endesa creen que pueden seguir centrados en la consecución de sus objetivos más próximos. En esto, la transición energética está teniendo un papel protagonista, algo que desde la compañía reconocen: "Endesa está haciendo un esfuerzo inversor muy importante en energías renovables y en digitalización para liderar la transición energética”, aseguraba este martes el CEO de la eléctrica, José Bogas. A final de año, estarán operativos los 879 MW renovables que la compañía se adjudicó en las subastas de 2017.

En base al plan estratégico 2019-2021 de Endesa, la eléctrica pretende incrementar cerca de un 30% su capacidad instalada en energías renovables. Esto supondrá, según prevé la eléctrica, sumar 1.900 MW renovables a su parque actual de generación, con una inversión de 1.800 millones de euros.

Objetivos que casan con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) presentado por el Ejecutivo de Sánchez, y que desde la eléctrica no temen que vaya a variar de forma "relevante". Así, en una conferencia con analistas posterior a la presentación de los resultados de este martes, Bogas insistió en que existe consenso entre los principales partidos políticos en el compromiso con los objetivos a 2030 de la Unión Europea y en que la transición energética "es una gran oportunidad para España".

De compras... quizás

Aunque la compañía cuenta con un plan de inversiones cerrado, no se cierra a comprar activos de otras compañías que puedan interesarle, sobre todo en lo que a redes de distribución e instalaciones renovables se refiere.

De este modo, Bogas se refería así a la posibilidad de hacerse con los activos en venta de EDP - planea la venta de activos en España y Portugal hasta 2022, valorados en 2.000 millones de euroso los de Viesgo que no compró Repsol, y que ha puesto a la venta el fondo Macquarie y Wren House Infraestructures Management.

El CEO de la eléctrica reconocía que las centrales hidroeléctricas en Portugal de EDP pueden "encajar estratégicamente" para Endesa, "dado que ya estamos expuestos a este mercado y está integrado con el mercado español". No obstante, insistía Bogas en que la decisión dependerá de la valoración de los activos, pero recalcaba: "La prioridad es crear valor para los accionistas".