2019 pasará a la historia como el año en el que Renfe acometió su mayor renovación de material rodante. El operador ferroviario español va a completar y a mejorar sus trenes de alta velocidad, Cercanías y media distancia. El consejo de administración de la compañía ha aprobado la licitación de compra de hasta 105 trenes de media distancia (43 en firme y 62 opcionales) destinados a los servicios dentro del contrato de Obligaciones de Servicio Público (OSP), por un importe de 750 millones de euros.

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Los trenes a adquirir serán eléctricos e híbridos. Estos últimos dispondrán de un coche generador para la tracción en vías no electrificadas y diseñados para evolucionar hacia soluciones respetuosas con el medioambiente.

En total, incluyendo la adquisición de piezas de parque, el mantenimiento integral de parte de los trenes adquiridos durante 15 años el utillaje y el almacén inicial necesarios para dicho mantenimiento, así como opciones adicionales de suministro y mantenimiento, la licitación asciende a 1.322,4 millones de euros. El mantenimiento se realizará a través de una sociedad mixta con Renfe Fabricación y Mantenimiento.

El objetivo principal de la licitación es la renovación del parque de material rodante, ya que casi el 50 % del parque actual ha alcanzado el final de su vida útil o bien lo hará en los años de vigencia del contrato.

Finalmente, los trenes estarán adaptados a los cambios en la infraestructura que se están abordando en el conjunto de la red, sustituyendo trenes diésel por eléctricos o híbridos. Estos últimos permitirán cubrir los periodos transitorios hasta que las líneas estén electrificadas, así como circular por tramos electrificados y no electrificados.

Mejora de accesibilidad y wifi a bordo

Los nuevos trenes de Media Distancia dispondrán de los últimos avances en materia de accesibilidad y confort a bordo, acceso a personas con movilidad reducida, con áreas para bicicletas y carritos infantiles, así como wifi de cortesía para los viajeros. Los trenes podrán circular hasta 200 kilómetros por hora bajo catenaria y hasta 160 kilómetros por hora en líneas sin electrificar y dispondrán de tres a cinco coches de viajeros.

La previsión es que Renfe comience a recibir las primeras unidades a partir de los 42 meses desde el envío de la carta de adjudicación.