Imagen del accidente del Sukhoi Superjet 100.

Imagen del accidente del Sukhoi Superjet 100. HANDOUT Thomson Reuters

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El avión SSJ-100 se convierte en el 737 MAX ruso: Cancelan un pedido tras el accidente

La aerolínea rusa Yamal Airlines ha anunciado su intención de cancelar un pedido de 10 aviones de esta familia de aviones.

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El sector aeronáutico atraviesa importantes turbulencias. Tras los accidentes sufridos por el Boeing 737 MAX, este fin de semana un Sukhoi Superjet 100 se vio envuelto en un accidente mortal. Pocas horas después del suceso, la aerolínea regional rusa Yamal Airlines ha anunciado su intención de cancelar un pedido de 10 aviones de la misma familia del avión ruso siniestrado, según informó la agencia de noticias TASS.

Yamal ha comunicado su decisión horas después de que el ministro de transporte de Rusia dijera que no había ninguna razón para mandar aterrizar a los aviones rusos, a pesar del incidente ocurrido el domingo en el que murieron 41 personas.

La agencia TASS citó a Vasily Kryuk, director general de Yamal, quien afirmó que su compañía iba a cancelar el pedido de 10 aviones SSJ-100 adicionales. El directivo ha argumentado que la razón para tomar esta decisión es que los costes operativos de la aeronave son demasiado altos.

La aerolínea opera actualmente 15 aviones de la familia SSJ-100, lo que convierte a esta compañía en el segundo mayor operador de Rusia de este modelo de aeronave, después de Aeroflot.

Esta aeronave recibió su primer pedido en 2005. Desde ese momento acumula una cartera de encargos de 301 aviones de los que 147 ya han sido entregados. El avión cuenta con capacidad para transportar entre 68 y 103 pasajeros y tiene una autonomía de vuelo de entre 3.000 y 4.500 kilómetros. Su desarrollo comenzó en el año 2000 y su primer vuelo tuvo lugar el 19 de mayo de 2008.

Accidente mortal

Un avión de pasajeros SSJ-100 de la compañía Aeroflot, con 73 pasajeros a bordo más cinco tripulantes, despegó minutos antes de su accidente de Sheremétievo con destino a Murmansk, ciudad en el noroeste de Rusia. Tras comenzar el vuelo, los pilotos pidieron el regreso al aeródromo, donde tomó tierra, 45 minutos después.

El avión informó de un problema a bordo y se dispuso a efectuar un aterrizaje de emergencia. No lo consiguió en el primer intento y en el segundo el tren de aterrizaje impactó contra la pista, al igual el morro de aparato, lo que habría producido el incendio. 

Actualmente se desconoce el problema que obligó a los pilotos a regresar al aeropuerto, aunque una fuente citada por la agencia TASS indicó como causa más probable el impacto de un rayo en la aeronave.