De izquierda a derecha, Francisco Martínez Córcoles, director general de los Negocios del Grupo; Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, y José Sainz Armada, director general de Finanzas y Recursos, tras la presentación de los resultados trimestrales.

De izquierda a derecha, Francisco Martínez Córcoles, director general de los Negocios del Grupo; Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, y José Sainz Armada, director general de Finanzas y Recursos, tras la presentación de los resultados trimestrales.

Empresas ENERGÍA

Iberdrola, sin miedo a los competidores, confía en su capacidad para "ofrecer crecimiento"

La eléctrica vasca cree que la entrada de nuevos operadores servirá para aumentar la eficiencia.

Iberdrola no cree que la competencia pueda darle problemas. De hecho, cree que le vendrá bien. Así lo expresaba el presidente de la eléctrica vasca, Ignacio Sánchez Galán, durante la conferencia con analistas de este jueves: "Necesitamos tantas inversiones que damos la bienvenida a los que quieran formar parte de este club".

Una respuesta que el presidente y CEO de la compañía ofrecía un día después de que ACS anunciara el lanzamiento de Eleia, su filial para comercializar luz, con el fin de dar la batalla en este segmento.

La entrada de nuevos competidores, explicaba Sánchez Galán, servirá para "aumentar la eficiencia, mejorar la producción, descarbonizar la economía, electrificar el transporte...". "No nos da miedo la competencia", insistía, y reseñaba: "Iberdrola está más que preparada para competir, siempre ha sido así".

Así, Sánchez Galán no cree que estos cambios vayan a trastocar los ambiciosos planes de la eléctrica, que tiene previsto poner en servicio 4.100 nuevos megavatios de capacidad en 2019, que incrementarán la producción actual en un 13% en bases anuales, y otros 8.800 megavatios adicionales entre los años 2020 y 2022.

Además, tal y como recogió la eléctrica en la presentación de sus resultados del primer trimestre, hechos públicos este jueves, la compañía se asegura su crecimiento futuro con un pipeline de más de 39.500 megavatios hidroeléctricos, eólicos terrestres, eólicos marinos y solares, fundamentalmente en Estados Unidos, España, Portugal, México, Brasil y Alemania.

Que haya nuevos operadores en el mercado, cree el presidente, va a ser útil. No en vano, recordaba Sánchez Galán, según la Agencia Internacional de la Energía en los próximos 20 años se van a precisar 23 billones en inversiones.

Capacidad para "ofrecer crecimiento"

El CEO de la eléctrica comenzaba su comparecencia ante los analistas insistiendo en que los resultados del primer trimestre "demuestran la capacidad del modelo de Iberdrola para ofrecer crecimiento y unos resultados robustos".

Además de comentar su intención por relanzar la salida a Bolsa de Neoenergía, su filial brasileña, algo que se decidirá el próximo lunes, el presidente de Iberdrola señaló que la compañía venderá acciones en esta operación, pero que mantendrá su posición como accionista mayoritario.

Por otro lado, durante la conferencia reconocía que la vasca está estudiando la compra de la eléctrica británica ENW (JP Morgan y Colonial First). No obstante, Sánchez Galán admitía que aún no han decidido si lanzar una oferta por ella. Según la prensa británica, la compañía se habría puesto a la venta por cerca de 2.300 millones de euros. 

Durante el primer trimestre, Iberdrola elevó su beneficio neto un 15%, hasta los 964 millones de euros. Un resultado que la eléctrica atribuye a los más de 5.300 millones de euros invertidos por el grupo en los últimos 12 meses.

Asimismo, los ingresos de la compañía han aumentado un 8,5% hasta marzo, hasta situarse en 10.138,9 millones de euros, y el margen bruto ha mejorado un 7,8%, hasta alcanzar los 4.323,1 millones de euros en el trimestre.

Unos resultados que este miércoles servían para levantar el Ibex 35 y hacerle recuperar los 9.500 puntos. En concreto, Iberdrola cerraba la sesión en 8,15 euros por acción, un aumento del 4,3% sobre el parqué.