Orange y Vodafone comienzan a desbloquear el despliegue de 5G. Las dos operadoras han comunicado su acuerdo de compartición de redes este jueves, en un movimiento que se venía rumoreando en el mercado hace algunas semanas. Después de meses de negociaciones, finalmente se ha cerrado el pacto para compartir redes y fijas de cara al despliegue de la tecnología 5G que se espera para finales de 2020.

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El Gobierno se ha comprometido a licitar las licencias del espectro comercial 5G en el primer trimestre de este año cumpliendo con los objetivos de Bruselas. A partir de ahí y con el espectro disponible, las operadoras podrán comenzar su despliegue, el que hasta el momento presentaba algunas reticencias de las propias compañías de telecomunicaciones por sus elevados costes.

Precisamente, este acuerdo para compartir redes ataca la principal barrera. En el sector se estima el coste en varios miles de millones de euros que se sumará al de la subasta de frecuencias. En Alemania la puja de cuatro operadoras -incluyendo a Telefónica- ya supera los 5.200 millones de euros.

Como ha podido confirmar este periódico, el ahorro con este acuerdo entre Orange y Vodafone será de entre el 35% y el 40% en el coste de equipos de radio en el despliegue de 5G.  En el caso de Vodafone, el ahorro se estima en los 600 millones de eurosen Capex y Opex. Para Orange se estima ahorros similares. 

El despliegue compartido que se ha acordado es el de mayor coste, el de las ciudades más pequeñas que requieren más inversión en zonas más remotas. Hablamos de ciudades de hasta 175.000 habitantes.

Mantienen la exclusividad en grandes ciudades 

Sobre la primera, se trata de un acuerdo de compartición activa sobre las redes 2G, 3G y 4G de ambas compañías y alcanzará a 14.800 emplazamientos, extendiéndose al futuro despliegue de 5G. Esto permitirá que un mayor número de clientes disfruten antes de las nuevas funcionalidades de esta nueva tecnología.

Este acuerdo permitirá a ambas compañías mantener sus propias estrategias de red en las grandes ciudades, donde las eficiencias de la compartición son limitadas. Estamos hablando de unas 23 ciudades entre las que se encuentran Madrid, Barcelona o Valencia. Además, preservarán la utilización independiente del espectro de cada compañía, y cada una gestionará la optimización y calidad de su servicio de red de forma diferenciada, así como las funcionalidades de sus respectivas redes core

Según ha indicado las dos compañías, esta ampliación tiene como objetivo promover un modelo de inversión sostenible en España que permita acelerar la llegada de las redes NGA (incluyendo nuevas tecnologías como 5G) a los clientes ubicados en áreas geográficas más extensas y de una forma más eficiente.