El AVE a La Meca está consiguiendo despejar muchas de las dudas iniciales que generó antes de su puesta en marcha. La línea de alta velocidad que une La Meca y Medina ha transportado a unos 300.000 pasajeros en sus primeros seis meses de operación. Una cifra que se sitúan entre las mejores previsiones del consorcio.

Esta infraestructura ha logrado factores de ocupación del 82% en los 450 viajes que ha realizado en este tiempo. Además, durante estos meses, los servicios están operando con una puntualidad del 93%.

El dato de la puntualidad es especialmente importante en este trazado. La gran duda que existía antes de que los trenes comenzaran a prestar servicio era si los servicios comerciales iban a sufrir interrupciones por culpa del principal enemigo de esta infraestructura: la arena. Dentro del consorcio se considera un gran éxito haber prestado el nivel de servicio conseguido durante estos meses.

El buen funcionamiento y el apetito de la demanda permitió que el pasado 3 de abril se incrementaran los servicios de cuatro a cinco frecuencias diarias durante cinco días a la semana (miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo). Los días en los que no operan los trenes se realizan importantes tareas de mantenimiento.

Diez trenes por día que elevan hasta los 50 viajes por semana la capacidad de esta línea de alta velocidad. Ahora el siguiente objetivo es alcanzar los 100 viajes por semana a lo largo de 2019. Finalmente, se espera que en 2020 la infraestructura permita 200 viajes por semana. 

12 empresas con sede en España

Tanto la operación y el mantenimiento, como la construcción de la estructura de las vías han sido realizados por el consorcio Al Shoula, que también equipó la línea y suministró el material rodante. El consorcio español está formado por doce empresas públicas y privadas españolas (Renfe, Adif, Talgo, Copasa, OHL, Cobra, Siemens España, Indra, Imathia, Ineco, Inabensa y Consultrans) y dos saudíes (Al Rosan y Al Shoula).

El proyecto contempla que esta línea de alta velocidad ferroviaria cuente una flota de 35 trenes de alta velocidad T350 de Talgo, así como un tren adicional para uso de la familia real saudí. Los trenes tienen capacidad para 417 pasajeros sentados, y están formados por dos cabezas tractoras, cuatro vagones de clase ejecutiva y ocho vehículos de clase estándar, así como una cafetería.

Para combatir la amenaza de la arena, los trenes cuentan con sopladores colocados cerca de las ruedas para limpiar la vía y un sellado reforzado en las puertas para evitar la entrada de polvo y recubrimientos de poliuretano en el parabrisas de la cabina para reducir la erosión.

En cuestiones de empleo, el gobierno requirió al consorcio Al Shoula que el 70% de los empleados fuera de Arabia Saudí. Según datos de la compañía, actualmente el 80% de los empleados son originarios del país. Una cuestión que también se refleja en la alta dirección que también cuenta con gran presencia saudí.