Santander

Ana Botín confía en que tras las próximas elecciones del 28-A haya un período de estabilidad para que la economía crezca y ayude a la inclusión y cohesión social. Una situación a la que sólo podrá llegarse -según las encuestas- con acuerdos entre distintas fuerzas políticas, por lo que ha pedido “responsabilidad y madurez”. 

El objetivo debe ser una “economía que funcione”, y por ese motivo ha pedido a los políticos que “hablen claro”, pero también que intenten “huir del cortoplacismo e impulsen una agenda reformista a largo plazo”. Es decir, que permitan sentar las bases para que España cree empleo, algo que sólo es posible “si los empresarios invierten”, ha sentenciado Botín. 

La presidenta del Santander se ha declarado “orgullosa” de España, y ha reclamado que se apueste por una política económica que “funciona”. ¿Por dónde pasa eso? Básicamente por la sostenibilidad presupuestaria, por unas pensiones sostenibles y suficientes para tener una vida digna, y solidez y estabilidad institucional que atraiga la inversión. 

Todo ello debe servir, ha dicho, para financiar los servicios públicos y garantizar "una educación de primer nivel". Por ello ha pedido un "pacto por la educación". 

Unas palabras que ha pronunciado en la Junta de Accionistas del Santander. En ella ha insistido en que el brexit debe servir de alerta sobre “los peligros que pueden venir su ignoramos las preocupaciones de los ciudadanos sobre sus trabajos y su futuro”. 

Un asunto, el del brexit, que genera "incertidumbre". Botín ha explicado a sus accionistas que el banco ha hecho "todo lo que está en nuestras manos" para estar preparados para la salida del Reino Unido de la Unión Europea "con o sin acuerdo". 

La tecnología, clave

Ana Botín ha abanderado también la apuesta por la tecnología por parte de la Unión Europea. Un "reto digital" que debe abordarse con perspectiva europea con el objetivo de que los 27 abandonen los vagones de cola en esta materia. 

Para ello ha reclamado que exista "un marco de competencia justo para la era digital", todo un dardo a los impuestos que pagan en Europa grandes tecnológicas como Google, Facebook, Apple o Amazon. Pero no sólo eso, Botín cree que dado que éstas empresas quieren adentrarse en el negocio bancario, es necesario que ante "mismas actividades" haya "mismas reglas". 

Precisamente la tecnología es una de las claves del Banco Santander de cara a los próximos años. Una transformación digital que ya avanzaba en el último Investor Day en el que se presentó el plan estratégico. Éste pasa por alcanzar una rentabilidad del 13% al 15%, mejorar la ratio de eficiencia al entorno del 42%-45% y una mejora del capital hasta el entorno del 11% - 12% en términos de CET1 fully loaded. 

Compra de México

Un primer paso en esos objetivos de creación de valor para el banco se ha dado este mismo viernes El Santander ha anunciado que recomprará el 25% de las acciones que cotizan de su filial en México. Una apuesta “estratégica”, ha dicho Botín, ya que tendrá también un impacto positivo para el capital del grupo de unos cinco punto básicos. 

La presidenta ha anunciado que a finales del primer trimestre el capital está en un ratio superior al 11,2%. Un dato que se logra en un entorno “complicado”. 

Orcel 

En esta junta de accionistas también ha salido a la palestra el nombre de Andrea Orcel cuyo fichaje como consejero delegado fue cancelado por el banco por su elevado coste. Botín ha explicado que hubiera sido "inaceptable" el coste que hubiera supuesto contratar al italiano. 

En total, traer a España a Orcel hubiera costado 54 millones de euros. Una cifra en la que se incluye la prima de fichaje (que le compensa por el dinero dejado de percibir tras su salida de UBS).

Ha sido el presidente de la comisión de nombramientos, Bruce Carnegie, quien ha explicado que existía una cierta confianza en que UBS asumiera parte de esa cantidad y se pudiera alcanzar un pacto. Sin embargo, y pese a las buenas relaciones que existían entre ambos bancos y que Santander es cliente de UBS las negociaciones no llegaron a buen puerto. 

Paridad

La Junta de Accionistas del Santander tiene previsto aprobar un cuarto dividendo, por lo que durante el ejercicio 2018 habrá retribuido al accionista con 23 céntimos de euro. Esto supone un incremento anual del 4,5% del dividendo total y un 9% del dividendo en efectivo.

Por último, Botín ha explicado a los accionistas su intención de avanzar en el gobierno corporativo del Santander. Para ello ha explicado que el objetivo es que en 2021 el Consejo de Administración haya alcanzado el equilibrio entre hombre y mujer. En concreto, el propósito es que "cada uno ocupe entre el 40% y el 60% de los puestos". 

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