Borja Prado, presidente de Endesa

Borja Prado, presidente de Endesa

Empresas ENERGÍA

Endesa, ante su junta: del adiós de Borja Prado a la movilización sindical

La eléctrica rinde cuentas este viernes ante sus accionistas, en la que será la última junta de Prado.

Endesa rinde cuentas este viernes. La eléctrica celebra su junta de accionistas en un hotel de Madrid y no en su sede, donde la celebraba desde hace más de una década, debido a que necesita más espacio. Una junta que, sin duda, quedará para el recuerdo.

En este sentido, en la cita con los accionistas, la compañía que dirige José Bogas dirá adiós a Borja Prado, que dejará de estar al frente de la eléctrica tras diez años como presidente y dos como miembro del Consejo de Administración.

Como ya anunció la eléctrica, será el abogado Juan Sánchez-Calero quien, en esta junta, será nombrado consejero independiente de Endesa. Después, está previsto que en el próximo consejo de administración sea nombrado presidente de la compañía. Una presidencia que, a diferencia de lo ocurrido hasta ahora, tendrá un perfil no ejecutivo. Por eso, será Bogas quien lleve las riendas de la eléctrica.

Con este nombramiento quedaría cumplida la inclinación de la italiana Enel, máxima accionista de la eléctrica, de no renovar a Prado después de 12 años en el cargo. De hecho, la italiana anunció el pasado 20 de febrero que pretende proponer una adaptación de la normativa interna a la limitación del periodo máximo en que una persona puede ejercer el cargo del presidente de la eléctrica española.

Durante la junta, además, se someterá a votación la reelección de los consejeros Helena Revoredo, Ignacio Garralda, Francisco de Lacerda y Alberto de Paoli, así como el nombramiento de KPMG como nuevo auditor legal de las cuentas anuales individuales y consolidadas de Endesa para los ejercicios 2020, 2021 y 2022.

Movilización sindical en todo el país

Para este viernes, los sindicatos con representación en Endesa (CCOO, UGT, SIE y CIG) han convocado huelga de 24 horas en la eléctrica y protestas en varias ciudades del país. La principal, no obstante, tendrá lugar frente al hotel Marriot Auditorium de Madrid, donde se celebra la junta.

Se trata, explican fuentes sindicales, de una forma de hacer presión en las negociaciones del nuevo convenio colectivo de la compañía, atrapadas desde hace más de año y medio. Recuerdan los sindicatos que, desde que se constituyó Grupo Endesa en 1999, no se había convocado en la compañía una huelga de estas características.

Entre los puntos más polémicos y que más fricción han generado entre trabajadores y empresa, se encuentra la tarifa de empleado por la que, tanto trabajadores de la compañía como exempleados, cuentan con consumo eléctrico gratuito, abonando solo la parte de los peajes y los impuestos de la factura, algo que se consideraba un beneficio social en el anterior convenio. No obstante, ya expiró, y el nuevo sigue en elaboración, por lo que la eléctrica considera que la tarifa de empleado no está vigente.

Actualmente, Endesa cuenta con una plantilla de cerca 9.000 trabajadores y más de 26.000 exempleados jubilados. Los primeros seguirán con la electricidad gratuita, puesto que forma parte del salario. No obstante, son los segundos quienes no seguirán teniendo este beneficio a partir de julio, cuando se cumplan los seis meses de prórroga que la compañía les dio desde la extinción del antiguo convenio para encontrar un nuevo operador. A la eléctrica, este pago a los extrabajadores le costaba más de 500 millones de euros. Los sindicatos ya llevaron la decisión de la compañía a la Audiencia Nacional, que se inclinó a favor de Endesa, pero los representantes de los trabajadores pretenden recurrirlo.

"La tarifa de empleado y todos los beneficios sociales que disfrutaba el personal pasivo de la compañía no se pueden eliminar por una decisión unilateral de la empresa", insisten desde los sindicatos, que alegan: "Endesa lo ha hecho un plumazo, pero Enel ha alcanzado acuerdos de compensación". Durante las negociaciones del nuevo convenio, no obstante, Endesa puso sobre la mesa la posibilidad de rebajar el máximo de consumo eléctrico gratis a todos, empleados y jubilados, desde los 15.000 kWh hasta unos 3.000 kWh, lo que consideran un consumo promedio.

Con todo, y con las negociaciones atascadas, los sindicatos esperan hacer el ruido suficiente este viernes: "Si la convocatoria es un éxito, la dirección sabrá que la plantilla no va a dar un paso atrás", insisten.