Boeing ha decidido reducir la producción del 737 MAX, el modelo que ha sufrido dos accidentes en cinco meses que costaron la vida a más de 300 personas, de 52 a 42 unidades mensuales. Una reducción del 19% en la fabricación de su modelo estrella que se ejecutará a mediados de abril.

La compañía anunció hace unas semanas su decisión de paralizar las entregas de este avión hasta que se pusieran en marcha los cambios necesarios en el software de la aeronave. Un modelo que tiene un peso sistémico para la compañía.

Desde su lanzamiento el 737 MAX estaba siendo un éxito comercial. Acumula 5.100 pedidos, de los que 4.699 están pendientes de entregar. Una cifra que supone una gran parte del trabajo futuro de la división de aviones comerciales de Boeing que, actualmente, es de 5.870 aviones de todas las familias.

Boeing tiene previsto realizar una serie de mejoras en el software de la aeronave que solucionen los problemas que han estado involucrados en los accidentes de Lion Air y Ethiopian Airlines. Del mismo modo, la compañía ha anunciado que reforzará los manuales y los procesos de formación de los pilotos del 737 MAX.

La Agencia Federal de la Aviación (FAA) de Estados Unidos indicó hace unos días que espera recibir en las próximas semanas las mejoras del software que ha llevado a cabo la compañía para proceder a su aprobación. Asimismo, ha aclarado que someterá esta actualización a una "revisión de seguridad rigurosa" y no dará luz verde a la misma para su instalación hasta que esté "satisfecha" con el envío.

La compañía prioriza recursos

Desde Boeing han señalado en un comunicado que van a ajustar el sistema de producción 737 MAX temporalmente para "adecuarla a la pausa en las entregas del avión, que permita priorizar recursos adicionales para enfocarnos en la certificación de software y que el MAX pueda volver a volar de forma segura". 

La compañía ha reconocido que los accidentes de Lion Air y Ethiopian Airlines fueron causados por un elemento común: la activación errónea de la función MCAS de la aeronave. "Tenemos la responsabilidad de eliminar este riesgo y sabemos cómo hacerlo. Como parte de este esfuerzo, estamos avanzando en la actualización del software 737 MAX que evitará que vuelvan a ocurrir accidentes como estos".

Esta situación ha llevado al fabricante a poner en marcha un comité para revisar sus procesos de desarrollo de sus aviones. "Este comité confirmará la efectividad de nuestras políticas y procesos para garantizar el más alto nivel de seguridad en el programa 737 MAX, así como nuestros otros programas de aviones, y recomendará mejoras a nuestras políticas y procedimientos", anunció Boeing en un comunciado.