Gonzalo Gortázar y Jordi Gual, CEO y presidente (respectivamente) de Caixabank.

Gonzalo Gortázar y Jordi Gual, CEO y presidente (respectivamente) de Caixabank.

Empresas

Gual (Caixabank) pide reformas para reducir la deuda pública y mejorar la competitividad

Caixabank celebra este viernes su Junta de Accionistas en Valencia, donde se aprobará el nombramiento de Cristina Garmendia como consejera. 

Jordi Gual, presidente de Caixabank, reconoce que se avecinan tiempos complejos para la economía global. Un contexto de ralentización económica en el que hay algunas incertidumbres que pueden generar "volatilidad": el Brexit, las tensiones comerciales y las políticas monetarias aplicadas por los bancos centrales a ambos lados del Atlántico, según ha explicado.

Un período de ralentización en el que España y Portugal (los mercados de Caixabank) crecen por encima de la media "apoyados por la demanda interna". Así que ante esta situación ha pedido a los gobiernos de ambos países "retomar las reformas" para "reducir la deuda pública, mejorar la competitividad y sentar las bases para un crecimiento inclusivo". 

Palabras del presidente de Caixabank en la Junta de Accionistas que se celebra este viernes en Valencia. En ella, Gual ha alertado de que los tipos de interés se van a mantener bajos "durante un largo período de tiempo", lo que va a hacer que "el crecimiento del crédito sea modesto, lo que presionará los márgenes y los ingresos". 

El futuro del banco

Pese a esta situación, Gual se ha mostrado confiado en que la transformación iniciada en Caixabank con su nuevo Plan Estratégico les ayude a "demostrar que podemos generar valor en un contexto de bajos tipos". ¿Por dónde irá el camino? Básicamente por "reforzar nuestro papel como asesores financieros de nuestros clientes", ha dicho. 

La previsión del banco es que haya "un trasvase" hacia los fondos de inversión, los seguros de ahorro y los planes de pensiones que serán fruto de la baja rentabilidad de los depósitos y de las "mayores" necesidades financieras de la población. 

El consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, ha explicado a los accionistas que el objetivo del nuevo Plan Estratégico es transformar digital y culturamente la entidad para adaptarla a las necesidades de los clientes. Clave en ese proceso será la apuesta por las oficinas 'Store', que obligará a cerrar 800 oficinas tradicionales y a un ajuste de plantilla de 2.157 trabajadores. 

Gortázar ha recordado que en estos momentos la entidad se encuentra negociando con los sindicatos las condiciones de salida de los trabajadores afectados. Ha tendido también la mano a los sindicatos para alcanzar a un acuerdo, algo importante ante las protestas de algunos empleados antes de que comenzara la Junta. 

Dividendo extraordinario

Los mandatarios de Caixabank han anunciado que el próximo 15 de abril se pagará un dividendo complementario de 10 céntimos por acción a cargo del beneficio 2018. Esto supone que la remuneración al accionista en 2018 haya alcanzado los 17 céntimos por título, lo que supone el 51% del beneficio consolidado. 

Cambios en el Consejo

Una Junta de Accionistas que da luz verde también a la llegada de Cristina Garmendia como nueva consejera independiente. Garmendia es actualmente presidenta de la Fundación Cotet para la innovación y fue ministra de Ciencia e Innovación en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Se aprueba también el nombramiento de Marcelino Armenter, consejero de Criteria, como vocal dominical de CaixaBank en representación de la Fundación Bancaria La Caixa. La reelección del consejero delegado, Gonzalo Gortázar. Se ratifica también a los independientes Amparo Moraleda y John S. Reed. María Teresa Bassons ha sido reelegida como consejera dominical representante de la Fundación La Caixa.