Formaba parte de las medidas urgentes para bajar el precio de la luz, pero a partir de este lunes volverá a estar en marcha. La suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica termina este 1 de abril, seis meses después de que se aplicara.

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Fue el pasado mes de octubre cuando, para tratar de paliar las constantes subidas del precio de la luz a comienzos del otoño, el Gobierno puso en marcha un plan de medidas urgentes para bajar el precio del recibo. Así, el Ministerio que preside Teresa Ribera decidió, entre otras medidas como la mejora del bono social, que este impuesto quedara suspendido de forma provisional. 

Este tributo se aplica a las eléctricas, aunque repercute en la factura final que paga el consumidor. Por lo tanto, no aparece como un componente explícito en la factura de los consumidores, a diferencia de los impuestos indirectos que gravan el consumo, como el IVA o el Impuesto Especial Eléctrico.

Así, los efectos del 7% sobre los consumidores son indirectos y se producen mediante la traslación a los precios de la energía que facturan las comercializadoras, por lo que no aparecerá explícitamente en las facturas.

Una subida del precio entre el 1 y el 2%

En concreto, cuando se suspendió en octubre, se calculó que la rebaja en la factura superaría el 2%, pero la suspensión se aplicó a la vez que la exención en el impuesto de hidrocarburos para desactivar el conocido como 'céntimo verde', que se mantiene. Con esto último, y teniendo en cuenta que los precios del mercado son ahora inferiores que entonces, fuentes del Ministerio creen que la repercusión de vuelta del impuesto podría traducirse en una subida de la factura de entre el 1% y el 2%.

No obstante, insisten en el Ministerio que "no es fácil, ni directo" aislar el efecto del 7% sobre los precios finales, algo que relacionan con que, por ejemplo, si coincidiendo con la restauración del impuesto, los precios del CO2 o del gas bajan, o hace mucho viento o llueve, puede que el precio de la energía y el coste de la misma para los consumidores se mantenga en niveles parecidos, o incluso baje.

El efecto de esta subida no es inmediato para todos los consumidores, puesto que depende de la fórmula de revisión que cada consumidor tiene en su contrato. Eso sí, en el caso de los consumidores con PVPC (mercado regulado), sí se produce una traslación inmediata del precio de la energía en el mercado en cada hora a la factura final.

Aprobado en octubre mediante un real decreto-ley de medidas urgentes, que la suspensión de este impuesto, aprobado en 2012, fuera definitiva requiere una norma con rango legal, algo que, además, podría comprometer los ingresos futuros del Ejecutivo. "Fue una medida de urgencia", insisten desde el Ministerio.