El Consejo de Administración de Adif Alta Velocidad ha aprobado las cuentas anuales del ejercicio 2018, que presentan un beneficio de explotación de 49,11 millones de euros, lo que supone un incremento del 26 por ciento respecto al resultado obtenido en el año 2017.

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Por segundo año consecutivo, la entidad ha obtenido un informe de auditoría sin salvedades ni observaciones.

El importe neto de la cifra de negocio se situó en los 572,12 millones de euros, con un aumento de 20,12 millones respecto a los resultados del ejercicio previo. De estos ingresos, la mayor parte procede del canon por utilización de las líneas de la red de interés general, que alcanzó los 473,17 millones de euros, con un incremento del 4% en relación con 2017.

La recaudación de las líneas titularidad de Adif AV ha registrado un incremento del 4,37% respecto al ejercicio anterior, mientras que la producción se ha incrementado en un 4,47%, debido al diferente impacto de los cánones en los distintos servicios y líneas. El tráfico se ha incrementado en todas las líneas, salvo en el corredor Madrid-Barcelona-frontera francesa, que ha experimentado una caída del 0,29%. Destaca el aumento del tráfico en el eje Madrid-Levante, con un crecimiento en 2018 frente al año anterior del 6,97%.

Adif Alta Velocidad ha aplicado en el ejercicio 2018, para incentivar el crecimiento del tráfico en las líneas de alta velocidad, una bonificación que ha alcanzado un valor total de 5,8 millones de euros, frente al importe bonificado en el ejercicio anterior que se elevó a 0,79 millones de euros.

El Ebitda (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) alcanzó los 297,92 millones de euros, un 4% más que en el año precedente. 

Por lo que respecta a la deuda de Adif Alta Velocidad, ha aumentado en un 2,46 por ciento, pasando en términos nominales de 15.087 a 15.458 millones de euros. Este incremento del endeudamiento ha sido inferior al autorizado en los Presupuestos Generales del Estado.  

1.310 millones en inversiones

En el ejercicio 2018 la entidad ha efectuado inversiones por un total de 1.310 millones de euros, lo que supone un ligero descenso respecto al ejercicio anterior cuando la inversión ascendió a 1.346 millones de euros.

Si se excluyen determinadas inversiones de naturaleza extraordinaria registradas en el ejercicio 2017, así como diversas estimaciones por revisiones de precios y otros conceptos pendientes de liquidación, la inversión en 2018 ascendería a un total de 1.169,2 millones de euros, lo cual supone un crecimiento de más de un 23%, con respecto al año 2017, cuya inversión homogeneizada con estos criterios se elevaría a 947,87 millones de euros

La mayor partida se ha destinado a la Línea de Alta Velocidad (LAV) Madrid-Galicia con 487,65 millones de euros, seguida por la LAV Madrid-Extremadura con 139,28 millones de euros y la LAV Antequera-Granada con 73,24 millones de euros.

En cuanto al porcentaje de ejecución presupuestaria, destaca especialmente la LAV Antequera-Granada, con un 125,6%, y la LAV Valladolid-Burgos-Vitoria, con un 127,2%. 

Adif Alta Velocidad ha continuado desarrollando en el ejercicio 2018 los procesos de integración del ferrocarril en diversas ciudades, en numerosos casos a través de sociedades en las que colabora con las administraciones autonómica y local.  En este ejercicio, se ha reducido en un 32% el riesgo asumido por la Entidad como consecuencia de las garantías otorgadas a estas sociedades para que financiasen las actuaciones en ejecución, pasando de un total de 136 millones de euros en el ejercicio 2017 a 77 millones de euros al cierre del año 2018. 

En lo relativo a la financiación europea, Adif Alta Velocidad ha solicitado 307,96 millones de euros, de los que se le han concedido 222,12 millones de euros.

Subvenciones

Gracias a la gestión coordinada de las diferentes áreas involucradas, el riesgo de posible pérdida de subvenciones se ha reducido a 30 millones de euros, cantidad que podría reducirse o incluso anularse dada la evolución de las obras. No obstante, por criterios de prudencia, se ha puesto de manifiesto en las cuentas anuales del 2018.

Con independencia de esta gestión para evitar la pérdida de ayudas, durante el año 2018 los cobros netos procedentes de ayudas europeas han ascendido a 219,8 millones de euros a los que hay que añadir 309,6 millones de euros que ya se han cobrado en el primer trimestre de 2019.