Se avecinan nubarrones en la economía española. Casi la mitad de los empresarios están convencidos de que la situación económica va a empeorar durante los próximos doce meses. Un dato preocupante dado que hace sólo un año la sensación era la contraria. 

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Así aparece reflejado en el Informe de Perspectivas España 2019 que elaboran anualmente KPMG y la CEOE. En él se puede leer cómo el 48% de los empresarios cree que la desaceleración va a afectar a la economía mundial y europea. Una cifra muy superior a la de la edición pasada cuando sólo el 11% creía que las cosas podían empeorar. 

El 45%, en cambio, cree que la situación se mantendrá y sólo un 7% (frente al 35% de la edición anterior) cree que las cosas van a mejorar. Y es que dentro de las preocupaciones que tienen los directivos se encuentran el Brexit, las tensiones comerciales, la desaceleración en China, la ralentización europea o la recesión en Italia. 

La política afecta 

Cuando a los directivos se les pregunta por las principales amenazas para la economía española en los próximos doce meses, sus respuestas son –en este orden- incertidumbre política (83%), ralentización de la economía de la eurozona (48%), entorno regulatorio (37%) y tensiones geopolíticas (33%).

De hecho, casi uno de cada dos reconoce que la política ha paralizado algunas decisiones de inversión y otro 22%, que ha paralizado decisiones de contratación de personal.

Pese a ser conscientes de este complicado entorno, los empresarios son positivos sobre la evolución de sus magnitudes de negocio, aunque con unas expectativas más bajas que en la anterior edición. Si el año pasado el 77% proyectaba un aumento de las ventas en doce meses, en esta edición el porcentaje es el 69%. Respecto a la plantilla, un 39% confía en incrementar las contrataciones (45% el año pasado). 

Destino de la inversión

En cuanto a la inversión, uno de cada dos prevé aumentarla (49%, cercano al 57% de la anterior edición) y un 37% espera que se mantenga sin cambios. El destino prioritario de las inversiones son las herramientas tecnológicas –así lo apuntan el 66% de los directivos-  y, entre estas, destacan por encima de las demás los sistemas de analítica avanzada de datos (Data Analytics) y los servicios en la nube o cloud.

“Los directivos ven con cautela la evolución económica ante las previsiones de desaceleración y las incertidumbres geopolíticas, pero al mismo tiempo mantienen las inversiones en tecnología para acelerar sus procesos de transformación digital”, señala Hilario Albarracín, presidente de KPMG en España.