Barcelona

Lo han vuelto a hacer. Ni el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, ni la alcaldesa de Barcelona Ada Colau estuvieron presentes en el besamanos al Rey Felipe VI previo a la cena institucional que inauguró el Mobile World Congress la noche del domingo en Barcelona, el primer acto de la que es probablemente la cita tecnológica mundial más importante que se desarrolla en suelo español.

Luego, tanto Torra Colau como  si acudieron al evento, pero consumó un nuevo desplante al Jefe del Estado, un desplante más en la línea de los cientos de miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) que durante toda la jornada protestaron, quemaron fotos del Rey y cortaron la Gran Vía de Barcelona pidiendo la libertad de los políticos presos y una República catalana.

En medio de estos desprecios institucionales y ya durante la cena de gala en el Museo de Arte de Cataluña, el Rey Felipe VI quiso recordar la Constitución, "que acaba de cumplir 40 años" y ha hecho de España una de las "democracias plenas del mundo". El Rey presumió de la "fortaleza económica y política" de nuestro país.

"Ahora hablaré en catalán, otra de las lenguas de España de la que estamos orgullosos". El Rey utilizó la lengua de la comunidad autónoma para hablar de Cataluña y Barcelona como escenario en el que se celebra el Mobile, de la unidad de las instituciones y de la necesidad de potencia este tipo de eventos como lanzadera tecnológica.

Estas manifestaciones y desprecios al rey vienen repitiéndose los últimos años, pero que son los primeros para el Gobierno de Pedro Sánchez que intentará pasar de perfil ante la crisis catalana conscientes de que cualquier paso en falso podría perjudicar sus aspiraciones de seguir gobernado en las elecciones del 28-A. De esta manera, las informaciones confirmadas por este periódico indican que las intervenciones de miembros del gobierno durante los cuatro días del Mobile serán casi inexistentes, a lo que se suma que Sánchez no asistiera a la cena de gala.

Pedro Sánchez irá al Mobile... pero no hablará

Pese a que por primera vez un presidente de Gobierno asistirá al Mobile desde que estallara la crisis catalana -lo hará a las 9:15 en el marco del recorrido institucional- no está previsto que Pedro Sánchez brinde declaraciones oficiales a la prensa tras compartir el recorrido institucional con el Rey. Tampoco está previsto que la ministra de Economía y Empresa Nadia Calviño hable en el Mobile y es probable que solo Francisco Polo, secretario de Estado de Agenda Digital pueda hacer algunas valoraciones el martes.

Este lunes también se celebrará un cóctel off the record entre miembros del gobierno y empresas y organizadores donde estarán presentes el secretario de Estado Francisco Polo, el director general de Telecomunicaciones Roberto Sánchez y el director general de RED.es David Cierco. Desde Agenda Digital indican que ninguno realizarán declaraciones públicas, pese a la serie de interrogantes que planean en el sector sobre los principales proyectos del gobierno como el Plan TDT, las licencias 5G o el proyecto de Nación Start-up, que quedan en el aire con la convocatoria de elecciones.

También acudirán al Mobile World Congress, la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet y se espera la llegada del ministro de Ciencia e Innovación Pedro Duque. Tampoco se espera ninguna declaración pública de estos dos últimos más allá de las que ya realizaron Batet y Calviño el domingo, con muy poco eco mediático y fuera del Mobile.

"Gestos que no añaden nada"

Respecto de los CDR y del fallido besamanos con las principales autoridades catalanes, Nadia Calviño le bajó totalmente el perfil a estos acontecimientos calificándolos de “gestos que no añaden nada” y que no representan el actual nivel de colaboración entre todas las administraciones -central, autonómica y local- que ha permitido que el Mobile World Congress sea un "ejemplo de colaboración".

Después de participar en la creación de un foro de debate y reflexión Digital Future Society, donde no asistió Torra ni Colau, Calviño indicó que esta colaboración entre las diferentes administraciones "está dando unos frutos absolutamente extraordinarios" para España al "ponerla en el centro de los debates mundiales sobre tecnología y revolución digital".  "Más allá de los gestos, de ese tipo de conflictos o elementos de crispación, lo que hay que poner en valor hoy es precisamente cómo el Mobile es uno de esos eventos que nos unen a todos los españoles", señaló.

Por su parte, Batet se mostró un poco más crítica con la actitud de las autoridades catalanas. Preguntada por la celebración del Mobile World Congress en Barcelona, la ministra pidió que el Ayuntamiento de la ciudad garantice, potencie e impulse iniciativas como ésta, y ha considerado que la capital catalana "tiene que tener ese peso internacional que tuvo y que hace falta revitalizar".

Las empresas, preocupadas por el "ruido político"

"Muchas veces parece que su actitud va justamente en dirección contraria, que hace que huyan muchas inversiones", dijo Batet sobre el Ejecutivo municipal de Barcelona. También ha pedido que en eventos como este se contribuya a rebajar la tensión. "Creo que este año puede ser que estemos más tranquilos, y más ocupados y preocupados por las cuestiones de fondo, lo que de verdad interesa a los ciudadanos", defendió.

Batet tiene razón. Este año no se habla de que el Mobile podría irse de Barcelona como en 2018, cuando, en plena crisis institucional, con el 155 aplicado y sin Govern, la crispación en Cataluña hizo temer lo peor para los organizadores que valoraron seriamente marcharse a Dubai. Las propias empresas consultadas por este diario, entre las que se encuentran telecos, fabricantes y compañías tecnológicas, coinciden en que la situación es ahora mucho más tranquila.

No obstante, también critican que este tipo de actos como las protestas de los CDR o los desplantes al Rey destruyen la credibilidad de un evento que lleva más de diez años intentando ser referente mundial tecnológico. Y que le ha costado mucho estar en el lugar de liderazgo que se encuentra ahora, entre otras cosas, gracias al nivel de apoyo que ha tenido de parte de todas las administraciones públicas involucradas.