Laurent Paillasot, CEO de Orange España, durante el 20 aniversario de la compañía.

Laurent Paillasot, CEO de Orange España, durante el 20 aniversario de la compañía.

Empresas TELECOMUNICACIONES

Orange España gana 1.700 millones tras aumentar un 3% sus ingresos

La apuesta por el fútbol de la operadora francesa se tradujo en un crecimiento del 14,5% en sus clientes de televisión, hasta los 716.000 suscriptores.

Orange España registró unos beneficios operativos ajustados (Ebitda) de 1.700 millones de euros durante el año 2018. Los datos comunicados por su matriz francesa este jueves en París, reflejan que se ha producido un crecimiento del 8,4% respecto de los datos de 2017. La clave ha estado en el aumento de los ingresos de la filial española, que el año pasado llegaron a los 5.349 millones, un 3% de crecimiento.

En relación a los ingresos minoristas (la pata residencial), la facturación fue de 3.855 millones, un 1,2% más, pese a la caída de este indicador durante el último trimestre del año, en plena guerra del fútbol. Entre octubre y diciembre, los ingresos residenciales llegaron a los 962 millones, un 0,4% menos.

Siguiendo con datos anuales, la facturación de productos convergentes llegó a los 2.143 millones, un 3,1% de crecimiento en un año. Por el contrario, los ingresos de solo móviles llegaron a los 1.215 millones, un 1,3% de caída anual. Los ingresos mayoristas crecieron hasta los 810 millones, un 7,5% más.

16,2 millones de clientes de móviles

En términos comerciales, la base total de clientes móviles llegó a 16,2 millones, incluyendo 150,000 clientes del operador República Móvil, consolidado desde el 1 de noviembre de 2018. Excluyendo este este impacto, la operadora ha perdido  37.000 líneas en el último trimestre del año pasado "por la intensa competencia en el mercado de bajo coste". El ARPU de móviles llegó a los 12,3 millones de euros.

En cuanto a banda ancha fija se produjo un crecimiento de 19.000 clientes en el último trimestre, un periodo "marcado por las ofertas que incluyeron fútbol". Durante todo el año 2018, la base de clientes de banda ancha fija llegó a los 4,1 millones, mientras que fibra creció un 27,6% hasta los 2.883.000. En el caso de la televisión, la base anual creció hasta los 716.000 abonados, un 14,5% más.

La nota negativa es que el ARPU -lo que pagan los clientes de media- de la banda ancha se redujo un 2,1% en el cuarto trimestre hasta los 31,1 euros. En el caso de los clientes convergentes, los clientes crecieron un 1,1% hasta los 3,1 millones de clientes. El ARPU de este segmento llegó a los 58,90 euros, un 1% de crecimiento interanual.