Tolouse

Airbus no fabricará más modelos A380. El mal comportamiento comercial de la aeronave, así como las últimas cancelaciones de pedidos por parte de Qantas o Emirates, han dado la puntilla al proyecto más emblemático de la ingeniería aeronáutica europea. El avión, con capacidad para transportar más de 500 pasajeros en trayectos internacionales, dejará de fabricarse en 2021.

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Emirates había solicitado a Airbus renegociar su último pedido realizado el año pasado. La aerolínea y Airbus han modificado este encargo, que podía llegar hasta las 36 aeronaves A380 y aseguraba la producción del superjumbo durante 10 años. Ahora Emirates recibirá otros modelos. Concrétamente de las familias A330 y A350. Aviones también destinados al largo radio pero más pequeños y eficientes

Según ha comunicado Airbus, tras una revisión de sus operaciones, Emirates va a reducir sus pedidos de A380. La aerolínea recibirá 14 A380 adicionales durante los próximos dos años. Como consecuencia, y dada la falta de pedidos pendientes con otras líneas aéreas, Airbus entregará los últimos A380 en 2021.

Impacto de 3.000 a 3.500 empleos

Según anunció también Airbus, el cese de producción del A380 tendrá un impacto de 3.000 a 3.500 empleos en los próximos tres años. La compañía señaló que el aumento de la demanda de otros modelos como el A320 y el nuevo pedido de Emirates Airline ofrecerán un número significativo de oportunidades de movilidad interna.

En lo que respecta a España, por el momento no hay datos concretos. Tom Enders, director ejecutivo de Airbus, ha señalado que durante los años que quedan de fabricación del A380 se estudiará el impacto "planta por planta, región por región antes de tomar ninguna decisión".

Airbus cuenta con nueve plantas en España repartidas entre Getafe, Toledo o Cádiz, que dan trabajo a más de 12.000 personas. El peso de la producción del A380 se ha ido reduciendo durante los últimos años, mientras que han ido ganando peso otros proyectos más exitosos como el A320 o el A350. Todo apunta a que el impacto en cuestiones de empleo del fin del A380 podrá solventarse sólo con recolocaciones.

Enders se mostró contundente a la hora de desgranar las razones que han llevado a la compañía a tomar esta decisión. "No tenemos una base de clientes de A380 que nos permita sostener la producción. Aunque este avión sea un producto genial que le encanta a los pasajeros, la realidad es que las aerolíneas no quieren comprarlo. Sólo quieren hacerlo pagando un precio por debajo de los costes de su producción. Hay que ser realistas y parar. Esto provocará el final de las entregas del A380 en 2021".

En lo que respecta al impacto económico de esta decisión Enders asegura en el comunicado que "Las consecuencias de esta decisión están integradas en gran medida en nuestros resultados de todo el año 2018".

“Resulta realmente doloroso tomar esta decisión después de todo el dinero invertido y del esfuerzo de los miles de trabajadores que han contribuido a este programa. Pero los negocios no son sentimientos sino hechos. En este sentido es importante destacar que hoy anunciamos el final de la producción del A380 no de su operación comercial. Estos aviones seguirán surcando los cielos durante muchos años y, por supuesto, Airbus continuará brindando soporte completo a los operadores de estos aviones ", finalizó Enders.

En la misma línea, Guillaume Faury, presidente de Airbus Commercial Aircraft y futuro CEO de Airbus señala que "el A380 es el buque insignia de los Emiratos y ha contribuido al éxito de la aerolínea durante más de 10 años. Por mucho que lamentemos la decisión de la aerolínea, que Emirates opte por los A330neo y el A350 para su futuro crecimiento es un gran respaldo para nuestra familia de aviones ". La aerolínea también quiso mostrar su tristeza por la decisión en un comunicado.

Aumento del beneficio durante 2018

El anuncio sobre el A380 se realizó momentos antes a la presentación de los resultados anuales correspondientes al ejercicio 2018. Airbus anunció que su beneficio llegó a los 3.054 millones durante 2018, un 30% más que los 2.361 millones de euros conseguidos el ejercicio anterior.

Los ingresos de la empresa aumentaron un 8% hasta los 63.700 millones de euros. Este buen comportamiento está marcado por el récord conseguido por Airbus en las entregas de aeronaves comerciales, que llegaron a las 800 unidades durante 2018.

Los buenos resultados cosechados por el constructor aeronáutico han permitido que la empresa mejore la remuneración a sus accionistas. Airbus repartirá un dividendo de 1,65 euros por acción, un 10% más que en el ejercicio anterior. Entre los agraciados por esta decisión se encuentra la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) que controla el 4,2% de las acciones de Airbus. La Sepi ingresará cerca de 60 millones de euros en concepto de dividendos.

En lo que se refiere al mal comportamiento de algunos programas, el A380 provocó un impacto negativo de 462 millones de euros. Del mismo modo, el proyecto de transporte militar A400M también se anotó unas minusvalías de 463 millones de euros durante 2018.

Enders ha valorado estos resultados de forma muy positiva. "Aunque 2018 tenía muchos desafíos para nosotros, cumplimos nuestros compromisos con una rentabilidad récord. En lo que respecta al A400M, conseguimos reorientar el programa con nuestros clientes gubernamentales. En general, hemos logrado una importante reducción del riesgo del A400M en 2018. La solidez del año pasado. Airbus tiene una sólida trayectoria de crecimiento".

La coincidencia quiso que, además, este fuera el último evento de Enders como máximo responsable de la compañía. Tras 19 años ocupando puestos de máxima responsabilidad en Airbus, Enders deja su puesto a Guillaume Faury en una jornada agridulce en la que la empresa comunicó unos robustos resultados y, a la vez, el fin de la producción de su buque insignia. 

En este contexto comienza la era Faury en Airbus. Unos años en los que la empresa tendrá que fijar cuáles son las líneas maestras de su estrategia futura y buscar un producto que sustituya al carismático A380 como símbolo de la empresa. Todo un reto ya que, al igual que las excepcionales dimensiones de la aeronave, el hueco que deja es enorme.