Javier Pérez Dolset.

Javier Pérez Dolset.

Empresas

Pérez Dolset denuncia a ING ante el Banco de España

También lo ha hecho ante el servicio ejecutivo del Sepblac, por su "sistemático blanqueo de capitales" en las operaciones en España.

Dos meses después de haber presentado cargos criminales contra ING y 12 de sus ejecutivos en Holanda y Estados Unidos, Javier Pérez Dolset ha denunciado a ING ante el servicio de inspección del Banco de España y ante el Servicio Ejecutivo del Sepblac por su "sistemático blanqueo de capitales" en las operaciones en España.

En la denuncia, Pérez Dolset solicita, por esto, la retirada de la licencia para operar en España. Así, el denunciante apunta a que ING está sometida a la normativa española de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo al operar en España, pero al mismo tiempo, al tratarse de una sucursal de la matriz holandesa, "utiliza la infraestructura del banco en Holanda para desarrollar sus operaciones".

Por eso, apunta a que los comportamientos reconocidos por la matriz holandesa y por los que ya ha sido sancionada con multas por 775 millones de euros, "incluyen la ausencia completa del control contra el blanqueo de capitales en las operaciones de los clientes, y constituyen, sin duda, una infracción grave de las obligaciones impuestas a dicha entidad por la normativa española, pudiendo dar lugar a la imposición de sanciones en España al amparo de dicha normativa", explica. 

Pérez Dolset asegura que de acuerdo con la información publicada por el Banco de España, ING tiene en España 4 millones de clientes con depósitos e hipotecas por un importe aproximado de 50.000 millones euros. A su parecer, "se han movido libremente" sin que se monitorizara su origen licito y "desconociendo el propio ING el volumen de estos fondos que podría provenir de casos de blanqueo de capitales".

Aunque ING España ha manifestado en anteriores ocasiones que los problemas de blanqueo de capitales se circunscribían al mercado holandés exclusivamente, para Pérez Dolset está demostrado que el problema radica "en la propia estructura y software del banco" y se ha reproducido en todos los mercados en los que opera, o por lo menos, en España.