Una oficina de Mapfre.

Una oficina de Mapfre. Reuters

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Mapfre prevé un alza de primas de algunos seguros de hasta el 4% en España

El panorama de bajos tipos de interés continuará lastrando el negocio de los seguros de vida y de rentas vitalicias.

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El Servicio de Estudios de Mapfre prevé una subida de las primas de seguros para 2019. El contexto de ralentización económica, provocará el crecimiento de las primas de seguros mundiales, especialmente en los segmentos de 'no vida' y 'vida riesgo', dada su fuerte vinculación con el comportamiento del ciclo económico.

El Informe “Panorama económico y sectorial 2019” elaborado por el servicio de estudios de Mapfre y editado por Fundación Mapfre prevé que las primas de seguros nominales del segmento de 'no vida' crezcan en torno al 4,1% en 2019. En cuanto a los seguros de 'vida ahorro' y de rentas vitalicias tradicionales, persiste el panorama de bajos tipos de interés que continuará lastrando este negocio.

Entre los riesgos que pueden afectar a la economía española y al comportamiento del sector asegurador se encuentran la posibilidad de un incremento de las primas de riesgo, sea por contagio de otros los países periféricos o por las propias decisiones de política económica que incrementen la incertidumbre sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Las previsiones para España apuntan a un crecimiento de la economía en 2019 del 2,3%, lo que supone una ralentización en tres décimas respecto al incremento previsto para el 2018. El menor crecimiento se debe a una desaceleración en la demanda doméstica, que pasará del 3,2% al 2,5%. El sector exterior sólo compensará mínimamente esta caída.

La menor aportación de la demanda doméstica se deberá a un efecto base en el primer trimestre de 2019 que compensará el fuerte repunte del mismo período del año anterior, y una menor aportación de la inversión, como consecuencia de unas peores condiciones financieras y ajuste de expectativas para los años próximos.

Desaceleración mundial

La economía global podría crecer este año un 3,3%, tres décimas menos de lo que se espera que registre en 2018. El año recién comenzado se caracterizará por una desaceleración de la economía global, un ajuste que será no obstante suave y ordenado. 

El cierre de 2018 marca claramente el inicio de “la senda de desaceleración gradual” que veníamos anticipando desde finales del año 2017, según explica el director de Análisis Macroeconómico y Financiero del Servicio de Estudios, Gonzalo de Cadenas-Santiago.

En 2019 se prevé una reducción en la aportación al crecimiento mundial de los mercados desarrollados (que crecerán por debajo del 2%) y una mayor aportación de los mercados emergentes (que aumentarán entre el 4% y el 5%) apoyados en unas previsiblemente mejores condiciones financieras globales.

“La desaceleración cíclica es un hecho”, explica De Cadenas-Santiago; “el desarrollo de los indicadores económicos globales, la corrección bursátil vivida desde mediados de año, la reducción de los beneficios corporativos y, muy especialmente, la corrección global de flujos comerciales y de inversión extranjera directa dan cuenta de ello. Todos ellos son síntomas del cambio, palpable ya en el comercio, en la inversión y en las expectativas globales”.