Felipe González pidió que Carlos Solchaga, ministro de Industria y después de Economía en sus Ejecutivos, sustituyese a "FG" -Francisco González- al frente del BBVA en la operación con la que Sacyr pretendía hacerse con la mayoría de las acciones del banco, según la investigación encargada a Villarejo por la entidad bancaria.

Los documentos que entregó el comisario al BBVA, publicados por Moncloa.com, reflejan la solicitud del expresidente socialista. "GON", el nombre en clave del histórico líder del PSOE, "pidió que fuera Solchaga quien sustituyera a FG. Esta era la garantía que ponía para que el beneficio de BBVA se lo repartieran todos equitativamente", describe Villarejo.

Sacyr pretendía alcanzar su objetivo a través de un "Grupo Hostil (GH)" compuesto por Luis del Rivero, Juan Abelló, Vicente Benedito y J. Domingo Ampuero, "asesorados jurídicamente por Matías Cortes" y con el "apoyo político" de Miguel Sebastián, quien fuera ministro de Industria, Turismo y Comercio hasta 2011

Pero Felipe González era receloso de esos planes. La desconfianza se la había "transmitido SM", el nombre con el que Villarejo se refiere al Rey Juan Carlos en los documentos. Villarejo explica que el Rey emérito se sintió "utilizado" por Abelló en un encuentro con varias personas "en la finca que el empresario tiene en Toledo". 

A esa reunión asistió "una persona que tiene una alta confianza con SM", lo que Villarejo considera "mala suerte". Esa persona le preguntó al emérito "si estaba al corriente de los planes" de Sacyr y el Grupo Hostil. "Explicaciones precipitadas" y algunas "excusas" no convencieron al Rey, que "transmitió su preocupación" a Felipe González.

Zapatero, al tanto y aconsejado por el BCE

En la descripción de la información obtenida, Villarejo nunca habla de escuchas y se refiere al método utilizado como "rastreo técnico". En esos "rastreos técnicos" el comisario descubre que el presidente Zapatero ("Zapat") conocía los movimientos de Sacyr

Solchaga tenía "un interesante contacto" con el entonces presidente del BCE, Jean-Cleaude Trichet. Trichet asesoró a Zapatero utilizando de intermediario al hombre de Felipe González, aconsejando "no forzar la salida de FG con dossier (sic) confidenciales y otras artimañas" porque "todos los accionistas e inversores y, más aún, los mercados extranjeros, estarán en vuestra contra"

Para Trichet era mejor ofrecer "una oferta que no pueda rechazar" Francisco González ya que "siempre será barata, porque el precio político puede ser demasiado alto". Villarejo dudaba sobre si esta información había llegado al apoyo económico del Grupo Hostil, "ello explicaría que mantengan una frenética carrera para conseguir el apoyo de inversores dispuestos a entrar con fuerza en la operación".

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Villarejo transmite también al BBVA la "grave crisis" que se produjo entre Miguel Sebastián y Carlos Solchaga, "los dos no pueden coexistir" como candidatos a sustituir a Francisco González "y eso Zapat ya no puede impedirlo"

Entre Manolo Conthe, ex presidente de la CNMV, y Carlos Arenillas, ex vicepresidente de la misma entidad financiera, se produce entonces "un agrio enfrentamiento". Conthe reprochaba a su segundo "que estuviera continuamente reuniéndose con sus amigos de Polanco". En esos días, advierte Villarejo, se preparaba un "presumible ataque de Prisa hacia Conthe". 

La tensión entre ambos también la provocó una investigación sobre los movimientos del Grupo Hostil. "Conthe no ha soportado la presión recibida" y decidió "cerrar sin más tramite lo que consideraba una pantomima de investigación". 

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"Todas estas circunstancias", señala el comisario, "unidas al hecho de que Caruana", el entonces presidente del Banco de España, "sigue poniendo freno a la operación, van a forzar a Zapat, que lo antes posible activará la superestructura de control monetario". 

Jaime Caruana fue fundamental para que Sacyr no siguiera adelante con la operación. Advirtió a la constructora de que si llegaba al 5% del BBVA, el regulador analizaría la "idoneidad" de que una empresa de ese sector tomase una posición dominante en un banco tan importante.

"Apariencia de un golpe de derechas"

Antes de poner fin a la guerra sucia contra el banco que preside Francisco González, el Grupo Hostil intentó involucrar en sus planes a Aznar, que según Villarejo "nunca ha terminado de creerse la historia ni aceptarla".

Mientras aún era presidente del Gobierno, le hicieron creer que la operación era "una historieta de doble agente al estilo de que 'antes de que pongan a otro, nos colocamos nosotros y lo controlamos, aunque los del PSOE crean que son los dueños'". 

Aznar-Rajoy

Así, se intentó dar la "apariencia de un golpe de derechas antes de que lleguen los que ahora están en el Gobierno", en referencia al Ejecutivo de Zapatero.

Aznar, en los inicios "de la operación", estaba "frontalmente en contra [...] a pesar de su estrecha amistad con Juan Abelló". Por entonces, Villarejo aconsejaba a Francisco González contrarrestrar lo que llegaba a sus consejeros trasmitiendo "un mensaje tranquilizador y con solidez y mostrarse con convicción". 

Villarejo recogió en sus escuchas que lo implicados ponían "como ejemplo modélico" el relevo de Alfonso Cortina en la presidencia de Repsol y "su sustitución por Antonio Brufau, tutelado desde el ministerio de Industria con poco ruido mediático".