Marqués de Griñón Family Estates, la sociedad que agrupa buena parte de la actividad vinícola desarrollada por las bodegas de Carlos Falcó no pasa por sus mejores momentos. La “elevada maduración de sus productos”, así como “el insuficiente nivel de facturación” han puesto en jaque la compañía que ha necesitado ampliar capital este año. 

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Hace poco menos de un mes sus principales accionistas, con la propia familia Falcó y sus socios de The Haciendas Company a la cabeza acudían al rescate de una empresa que, según las cuentas de 2016 -reformuladas este mismo año- se encontraba en causa de disolución tras arrojar unas pérdidas de 809.000 euros en ese ejercicio; sumadas a otros 1,5 millones el año anterior.

El propio auditor en su informe, firmado el 7 de junio de 2018, llamaba la atención sobre la “situación del efectivo y activos líquidos equivalentes de la sociedad”. No sólo eso, cuestionaba el que los administradores aplicaran el criterio de empresa en funcionamiento para elaborar las cuentas de una sociedad que presentaba un patrimonio neto inferior a la mitad del capital social. 

¿A qué responde? 

Esta situación es fruto de un ajuste contable de las marcas, que están valoradas en un valor de entre 10 y 11 millones de euros, según un informe de Tinsa, en el que se sitúa el valor contable en ocho millones y medio de euros.  

En enero de 2016 entraba en vigor una nueva normativa sobre amortización de activos de vida indefinida, que obligaba a amortizarlos en dos años. Para ello se establecen dos criterios: uno retrospectivo, que permite realizar la amortización para el período 2008-2015 con cargo a reservas, y el resto con un 10% anual durante los ejercicios 2016 y 2017. 

El otro criterio que se permite, es el prospectivo, que obligaría a amortizar a razón de un 10% anual a partir del ejercicio 2016 y hasta el 2025, y que fue el criterio finalmente elegido. Así que a partir de ese año se computarían 825.340 euros anuales en concepto de amortización. 

Durante el ejercicio 2018, y a tenor de que la cantidad anual penalizaría a futuro los resultados del grupo, el consejo decidió cambiar el criterio, pasando al modelo retrospectivo. Así que se hizo una dotación con cargo a reservas en el ejercicio 2016 de 6,8 millones de euros y que supone el 80% del valor de las marcas. De este modo, las marcas quedan totalmente amortizadas. 

Fruto de este ajuste, la compañía queda en causa de disolución, tal y como indica el auditor en su informe. 

Así fue la ampliación 

Así que se ha llevado a cabo una compleja operación que conllevó la aportación por parte de los socios de 238.356 euros en concepto de dividendos pasivos. Es decir, dinero que todavía no habían abonado los socios a la empresa fruto de ampliaciones anteriores. Después se hizo una reducción de capital de 10,4 millones de euros para, posteriormente, aumentar capital en 1,3 millones de euros. 

Tras estas operaciones, el capital social de la sociedad queda situado en cuatro millones 767 mil euros, a los que hay que sumarles otra ampliación de 999.990 euros, que deja el resultado final en 5.767.590 euros, según datos del BORME a los que ha tenido acceso este periódico. 

Esta ampliación de capital es fruto del acuerdo de socios alcanzados el pasado 29 de mayo, en donde se comprometieron a inyectar liquidez a la compañía para mejorar la situación patrimonial de Marqués de Griñón Family Estates. 

Una empresa que, al cierre de 2016 (últimos datos disponibles y sobre los que se ha hecho la ampliación de capital) tenía deudas por importe de 7,9 millones de euros. De esa cifra, 3,3 millones de euros corresponden a compromisos de pago con los bancos; mientras que otros 3,4 millones de euros son a proveedores y empresas del grupo. 

¿Cuánto vendía la empresa? Pues según los datos de la memoria algo más de cuatro millones de euros; una cifra muy similar a la del año anterior. 

Adiós al consejo de administración

Fruto de la ampliación de capital se ha aprovechado también para hacer cambios en el consejo de administración de la compañía, que ha cesado a todos sus miembros en el cargo. A partir de ahora serán dos administradores mancomunados quienes se ocupen de la gestión final de la compañía con Cotos del Valle del Pusa, S.L. (sociedad de la familia Falcó) y con The Haciendas-Company Limited.  

Este tipo de administración mancomunada es propia de sociedades donde el accionariado está dividido al 50% (como es el caso) y que requiere del apoyo del resto para tomar decisiones. Esto incrementa el control de unos accionistas sobre otros. 

También se nombraron tres apoderados de la sociedad: Francisco Manuel Villahermosa, por parte de Vinexco; y Felix Daniel Sánchez y Eugenio Suñer, por parte de The Haciendas-Company Limited. La gestión sigue en manos de la familia Falcó.