Facebook alberga hasta 90 millones de cuentas falsas

Facebook alberga hasta 90 millones de cuentas falsas Dado Ruvic/Reuters

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La UE sube la presión sobre Facebook, Twitter y Google por difundir 'fake news'

Bruselas

Bruselas aumenta la presión sobre Facebook, Twitter y Google por considerar que no están haciendo suficientes esfuerzos para combatir la difusión de fake news. A partir de enero, los expertos de la Comisión Europea elaborarán informes mensuales de "vigilancia" con el fin de garantizar que las plataformas de internet cumplen los compromisos asumidos en el código de buenas prácticas sobre desinformación. Si los resultados no son satisfactorios, si la autorregulación fracasa, el Ejecutivo comunitario amenaza con nueva legislación para acotar la actividad de estas compañías.

El refuerzo del control sobre las actividades de las plataformas de internet es uno de los cuatro pilares del plan de acción contra la desinformación online que ha presentado Bruselas este martes. El objetivo es frenar posibles campañas para socavar el medio centenar de elecciones nacionales, regionales y locales previstas en la UE de aquí a 2020 y, en particular, los comicios a la Eurocámara de mayo de 2019.

El principal riesgo es Rusia. "La desinformación es parte de la doctrina militar de Rusia y su estrategia para dividir y debilitar a Occidente", ha dicho el vicepresidente de la Comisión responsable de Mercado Único Digital, Andrus Ansip. Moscú gasta 1.100 millones de euros al año en medios favorables al Kremlin como Russia Today y Sputnik y cuenta con una "fábrica de trols" en San Petersburgo en la que trabaja un millar de personas y con un "ejército de bots", denuncia Ansip.

Los medios con los que cuenta la UE para contrarrestar esta propaganda rusa son mucho más modestos, según ha admitido el propio vicepresidente. El Ejecutivo comunitario tiene previsto aumentar de 1,9 millones a 5 millones de euros al año el presupuesto del grupo de expertos que desde Bruselas se dedican a combatir las campañas de desinformación de Moscú y en el que apenas trabajan 14 personas. También se pondrá en marcha en 2019 un sistema de alerta rápida entre las instituciones de la UE y las capitales para detectar en tiempo real las amenazas de desinformación.

Internet es el Salvaje Oeste

Pero el principal foco de atención en la estrategia de la UE contra las fake news es la actividad de Facebook, Google y Twitter. "Necesitamos que intensifiquen los esfuerzos y hagan progresos en los compromisos que han asumido. Esto es algo que las plataformas puede y deben hacer ahora, sin más excusas, sin arrastrar los pies, porque los riesgos son reales", ha reclamado el comisario de Seguridad, Julian King.

Bruselas se queja de que el mismo Facebook admite que tiene todavía entre un 3% y un 5% de cuentas falsas en su plataforma. "Eso equivale a entre 60 y 90 millones de cuentas falsas y algunas de esas cuentas son las más activas", ha resaltado King. Además, el 80% de las cuentas de Twitter que difundieron desinformación durante las elecciones estadounidenses de 2016 todavía están activas a día de hoy "publicando más de un millón de tuits al día".

Lo que la UE exige a las plataformas de internet de forma urgente es más transparencia sobre el origen de la financiación de la publicidad política; medidas decisivas para cerrar las cuentas falsas; y la identificación y etiquetado de los bots que difunden propaganda de forma automatizada. Los gigantes digitales deben además dar más visibilidad a los contenidos que hayan sido verificados y colaborar con reguladores e investigadores para detectar campañas de desinformación, en particular durante periodos electorales. Y ofrecer "más claridad" sobre cómo funcionan sus algoritmos.

"Vamos a establecer un proceso de vigilancia continua. Entre enero y mayo, de cara a las elecciones europeas, tendremos un informe cada mes sobre los progresos realizados para lograr estos objetivos", ha explicado el comisario de Seguridad. "Llevaremos a cabo una evaluación global el año que viene y si no se logran los progresos necesarios, no dudaremos a la hora de reconsiderar nuestras opciones, incluyendo nueva legislación. Porque tenemos que ser honestos sobre los riesgos. Tenemos que estar dispuestos a actuar. No podemos permitirnos un internet que sea el Salvaje Oeste", señala King.