Imagen de una tienda de MásMóvil.

Imagen de una tienda de MásMóvil.

Empresas TELECOMUNICACIONES

El efecto MásMóvil también obliga a Vodafone a buscar clientes de ‘gama media’

Hay vida después del fútbol y de la televisión. Vodafone presentó este lunes bit, entrando de lleno en la búsqueda de clientes de “gama media”: servicios de móvil y banda ancha fija con apuesta por la simplicidad y por la contratación y gestión solo por internet. Un nuevo producto que llega solo un mes después del lanzamiento comercial de O2, la segunda marca de Telefónica que también ofrece solo dos ofertas y a precios muy similares. 

De hecho, Vodafone como Telefónica han clavado sus ofertas. En móvil, O2 ofrece 20 gigas por veinte euros y Vodafone entrega 25 gigas por 25 euros. En móvil más banda ancha fija, O2 ofrece 100 megas y 20 gigas por 45 euros en zonas no reguladas y bit entrega 100 megas y 25 gigas por 50 euros. Las dos compañías estos lanzamientos por una necesidad en el mercado y por la inexistencia -hasta ahora- de productos propios asociados a este tipo de clientes. 

Pero, lo que no reconocen en público es que estos dos productos estrella responden al interés de frenar a MásMóvil, el cuarto operador español que sigue creciendo y que ha logrado ser el operador que más líneas móviles y fijas ha ganado durante la cruenta guerra comercial de verano… y sin fútbol.

"Canibalización" en el sector

Telefónica y Vodafone han lanzado estos nuevos productos incluso bajo el riesgo de que hagan mella en sus propias marcas: sus productos con televisión -Movistar+ y Vodafone One- y sus enseñas de bajo coste -Tuenti y Lowi- , aunque como explicó este mismo lunes el Andrés Vicente, director de Unidad Negocio de Particulares de Vodafone, "el mayor riesgo de canibalización es que te canibalicen otros".

Y el operador que mejor representa esta canibalización en los últimos tres es MásMóvil, que ofrece un reducido producto de televisión y que centra su oferta en sólo móvil e internet en el hogar, precisamente los dos productos en los que tanto O2, como Vodafone bit, centran sus esfuerzos y sus ofertas.

Entre agosto y octubre -y en medio de la mayor guerra comercial que se recuerde para las operadoras de televisión para un verano- MásMóvil ganó por portabilidad unas 130.700 nuevas líneas de móviles, con 50.000 nuevas en octubre. Le siguió Telefónica -que ofrece todo el fútbol- con unas 127.000 líneas, mientras que, en el otro lado de la moneda, Vodafone se dejó unas 219.000 líneas móviles y Orange perdió 95.000.

MásMóvil gana en fijo

En cuanto a líneas fijas la fotografía es similar. MásMóvil ganó 58.000 entre agosto y octubre y -al igual que en móvil- su mejor mes se registró en octubre cuando las ofertas de fútbol bajaron en intensidad. Telefónica revirtió los retrocesos de años anteriores, Orange ganó unas 7.000 líneas netas y Vodafone perdió unos 89.000 clientes fijos de portabilidad, una cuarta parte de sus abonados de fútbol registrados hasta mayo. 

Con estos números en la mano, Movistar presentó sus mejores cifras de captación en la última década en el pasado trimestre aunque todavía sin el efecto de O2. De hecho, estas cifras no se harán públicas porque Telefónica contabilizará las altas de la nueva marca bajo su propio paraguas, al no ser una compañía independiente. Lo mismo que Vodafone bit, que solo será una marca dentro del universo Vodafone. 

¿Impacto de las segundas marcas?

Fuentes de estas dos compañías han indicado a este diario que el lanzamiento de estas marcas es una apuesta al mediano y largo plazo y que no esperan que se produzca una gran captación de clientes en las próximas semanas. Lo que sí creen es que con estos dos productos, los clientes de Movistar y Vodafone que estén tentados de marcharse a MásMóvil, ahora tendrán una alternativa dentro de sus propias compañías para buscar un servicio de “coste medio”.

Del mismo modo, fuentes del sector han indicado a este diario que el camino abierto por estas dos compañías abre un nuevo frente en el que, no dudan, también entrarán el resto de telecos que operan en España. Es así como una nueva batalla asoma en el ultracompetitivo mercado de las operadoras, justo en momentos en que muchas de ellas no se recuperan todavía de la resaca del fútbol.