El presidente de Planeta, José Creuheras, durante la rueda de prensa del Premio Planeta.

El presidente de Planeta, José Creuheras, durante la rueda de prensa del Premio Planeta. Efe

Empresas INVERSIONES

Los dueños de Planeta dejan en el aire el pago de 60 millones a la Generalitat

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La alta burguesía catalana recibió un duro varapalo institucional la semana pasada tras conocerse que, por primera vez en décadas, el presidente de la Generalitat no encabezaría la entrega de los Premios Planeta, que es, quizá, el evento más importante del empresariado catalán.

Quim Torrá dejó patente el divorcio entre el Govern y las compañías que se han cambiado su sede social de Cataluña huyendo de los negativos efectos del procés.

Torrá no perdonan a Planeta ni a su presidente José Creuheras, que se marcharan hace un año de Cataluña en el peor momento para los independentistas. Fuentes que han seguido este proceso recuerdan que la Generalitat ha concedido muchas ayudas económicas a Planeta y a otras compañías para apuntalar las cuentas del grupo. Todo para consolidar un tejido empresarial catalán que “no estuvo a la altura” tras el 1-O.

La situación de Planeta es particularmente ilustrativa. En 2010, el Instituto Catalán de Finanzas (órganismo público controlado por el Govern) concedió a 60 millones de euros a Inversiones Hemisferio, la sociedad patrimonial de la familia Lara, los dueños de Planeta.

El préstamo, concedido en la etapa del tripartido y bajo el mandato de Antoni Castells como consejero de Economía y Finanzas, se justificó como una ayuda a negocios emergentes de la familia como Muchoviaje.

Famol Participaciones al rescate de Sabadell

No obstante, las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL indican que este préstamo fue utilizado por Planeta para apuntalar su ruinosa inversión en el Banco Sabadell, una operación claramente política para ayudar a empresas catalanas y fortalecer el tejido empresarial al servicio del Govern.

A mediados de 2006, La Caixa confirmaba su interés de abandonar el capital de Banco Sabadell y vender su 12,45% que poseía de la entidad financiera, cinco años después de que entrase en su capital para blindarlo de asaltos hostiles en su debut en Bolsa. Un movimiento al que siguió un gran pacto de las principales familias presentes en el banco para adquirir esta participación y bloquear el acceso de inversores externos.

Un acuerdo que incluyó a Josep Oliú; Héctor Colonques, dueño de Porcelanosa; Miguel Bosser, de Textil Bosser y Enrique Bañuelos (Astroc), además del fundador de Mango, Isak Andic; Joaquín Folch-Rusiñol, dueño de Pinturas Titán; y José Manuel Lara Bosch, por entonces presidente de Planeta.

Estos tres últimos, a través de sus patrimoniales, conformaron Famol Participaciones SL, una sociedad constituida en 2006 exclusivamente para adquirir acciones de Sabadell.

Préstamo del Instituto Catalán de Finanzas

En 2007 la familia Lara afloró el 5,1% del banco, donde llegó a ser el segundo inversor tras invertir unos 347 millones por el 3,1% de la entidad. En el sector financiero se calcula que la inversión total habría sido de unos 680 millones. En las últimas cuentas el grupo valoraban su inversión en el banco en solo 264,2 millones, tras registrar un deterioro de 186 millones de euros por su inversión en Sabadell en los cursos 2015 y 2016.

Precisamente, para mantener su inversión en Sabadell y para compensar la pérdida patrimonial generada por la pérdida del valor de sus acciones, se ha mantenido este préstamo. Según consta en las cuentas anuales de Inversiones Hemisferio del año 2016, este crédito sigue activo y sin pagarse.

De esta manera, la sociedad reconocía “un préstamo concedido por el Instituto Catalán de Finanzas (ICF) por importe de 59,5 millones de euros, el cual, tiene pignoradas la totalidad de las acciones que la sociedad dominante posee directamente del Banco de Sabadell, así como, un depósito por importe de 892.000 euros”.

Cierre ordenado de Hemisferio

Frente a esta situación, las informaciones confirmadas por este diario indican que será imposible para Hemisferio poder pagar la totalidad de este préstamo. Como ya contó EL ESPAÑOL y confirmó el propio presidente de Planeta José Creuheras, Hemisferio se prepara para un cierre ordenado tras pagar todas sus deudas con sus principales acreedores. Una operación que se traducirá en que la familia perderá al menos 400 millones de euros, el equivalente a los activos computados en los libros de la sociedad al momento de su cierre.

Un movimiento en el que el préstamo de la Generalitat a través del Instituto Catalán de Finanzas no es una de las prioridades. Paradójicamente, Inversiones Hemisferio se ha ido endeudando con el propio Sabadell -su principal acreedor- para mantener su inversión, lo que terminó por estallar en 2017 tras cerrar el curso con importantes desequilibrios financieros y en riesgo de suspensión de pagos.

Para solventar esta situación, Hemisferio vendió al fondo Blackstone la histórica sede de Planeta en Avenida Diagonal de Barcelona por 210 millones de euros. Paralelamente se entregaron las acciones que mantenían del banco por un valor de otros 200 millones de euros y se acordó el traspaso a Vivendi por 900 millones de euros, de los cuales los Lara han ingresado otros 200 millones por su parte en la editorial francesa.

Préstamo de Sabadell de 230 millones

En total, han recaudado 610 millones entre estas tres operaciones que han sido destinados íntegramente a pagar la deuda, de la que un tercio -230 millones- corresponden a un préstamo de Sabadell.

La prioridad era pagar a estos acreedores y, de hecho, Sabadell ha perdonado unos 80 millones de euros, equivalentes a la quita que han realizado a Hemisferio por la deuda contraída.

Una ecuación en la que no entra pagar la totalidad de la deuda que se mantiene activa con la Generalitat. Las informaciones confirmadas por este diario indican que no se pagará todo este montante, pero que el objetivo es acercarse lo más posible a estos 60 millones.