Un supermercado Dia, en una imagen de archivo.

Un supermercado Dia, en una imagen de archivo. Dani Pozo

Empresas DISTRIBUCIÓN

Dia agoniza mientras el ruso Fridman presiona para conseguir más poder

Ha sido un lunes negro para Dia, solo aclarado por los muchos días de este color que lleva acumulando durante el año. No obstante, la compañía recordará seguro esta jornada. El lunes en el que se ha dejado un 42,2% de su valor, situando la acción en mínimos históricos, en 1,10 euros.

Una caída sin precedentes que ha tenido dos culpables. Primero, el informe de JPMorgan que rebajaba el precio objetivo de la compañía; después, y con mucha más fuerza, el hecho relevante con el que la cadena anunciaba una serie de acuerdos que no han gustado a los inversores.

Entre otras cosas, Dia ha rebajado sus estimaciones de resultados para el presente ejercicio, señalando a la caída del volumen de ventas -que ha impactado en el margen bruto- y a un incremento de los gastos operativos como principales argumentos. Según sus previsiones, el Ebitda ajustado previsto para 2018 se situará en un rango entre 350 y 400 millones de euros, comparado con 568 millones de euros en 2017. Además, la compañía considera que debería incorporar ajustes a los estados financieros consolidados del ejercicio 2017, lo que podría tener un efecto patrimonial negativo de unos 70 millones de euros, según sus cálculos.

Datos que han sido aderezados con la suspensión de la política de reparto de dividendo para 2019, anuncio que ha sido la gota que ha colmado el vaso. El castigo en Bolsa ha sido histórico mientras todos los ojos se posan en el ruso Fridman -con un 29% de la compañía en su poder que estaría obligado a lanzar una OPA en el caso de llegar al 30%-.

Asimismo, el posible miedo a que la acción no tenga recorrido ha propiciado que los 'cortos' hayan reducido sus participaciones desde hace 15 días, desde el 18,33% del capital hasta el 17,65%. Eso sí, en estas dos semanas han entrado en el capital de la compañía AQR Capital (que cuenta con el 1,88%), Capital Fund (1,35%), Citadel Europe (0,5%), JP Morgan Asset Managment (0,5%) y Old Mutual Global Investors (1,08%).

Fridman muerde

De hecho, Fridman no se ha quedado este lunes cruzado de brazos. El magnate sigue "mordiendo", después de colocar al que es su mano derecha en el consejo de administración, Stephan DuCharme, como presidente en funciones. Un cargo que ocupará cuando Ana María Llopis haga efectiva su dimisión, el 31 de diciembre, supuestamente de manera "provisional" hasta que se designe un nuevo presidente. Pero no solo eso. El multimillonario ha propuesto a través de su fondo LetterOne traer a Dia otro consejero más de su equipo, que se sumaría a DuCharme y a Karl-Heinz Holland. En concreto, ha dado el nombre de Sergio Ferreiro Dias, algo que tendrá que someterse a votación en la próxima junta de accionistas.

Una serie de movimientos que han puesto a la compañía patas arriba sobre el parqué, y que revelan la necesidad de cambios dentro de la misma. "Dia ha querido contar todas las malas noticias de una tacada para intentar que desde el día de mañana se calme la espiral bajista en que lleva sumida la compañía desde la primavera de 2015", según el consenso de analistas de Self Bank. 

Así, estos expertos hablan de un "ejercicio de sinceridad con el mercado" poco antes de la presentación de resultados del tercer trimestre -el próximo día 30-, haciéndolo coincidir con la despedida de la presidenta. "Es una manera de tratar de dar carpetazo a tres años muy malos en bolsa", apuntan.

Es decir, Dia está dando una patada hacia delante dos meses después del nombramiento de Antonio Coto como consejero delegado y con el nuevo plan estratégico para la compañía trabajándose en los despachos. Un plan que debería presentarse este mes o el siguiente, ya que la cadena dio otoño como fecha. "Los resultados del tercer trimestre serán malos, pero esto es algo que desde hoy ya sabe el mercado. Confiemos en que el punto de inflexión lo veamos cuando presente el Plan Estratégico en el que está trabajando", dicen los expertos de Self Bank.

"El desplome visto hoy no debe ser tenido en cuenta como un hecho aislado, sino que debe ser visto en su conjunto, en un momento de constantes vaivenes en la cotización que lleva sufriendo el valor en los últimos meses", apuntan desde Investing.com. Para estos analistas, la previsión de su presentación de un nuevo plan estratégico da cuenta de todo ello: "Estamos ante una compañía con un estilo de negocio tradicional que debe ajustarse a las demandas actuales y al fuerte entorno competitivo".

Un modelo "agotado": a por Dia&Go 

Y en esto, en el entorno competitivo, es a donde señalan todos los expertos consultados. Dia necesita marcar la diferencia respecto al resto. "A Dia se le ha agotado el modelo y la estructura de costes fijos es muy fuerte", explica a este periódico Juan Carlos Gázquez-Abad, profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Para este experto, en un país en el que la cadena que más vende -Mercadona- tiene casi un cuarto de la cuota de mercado, el resto tiene que adaptarse y apostar por un modelo "que le haga reflotar". Apunta Gázquez-Abad a Dia&Go, la cadena de tiendas de conveniencia que Dia está abriendo "en secreto" (todavía no contabiliza sus ventas en los resultados), pero que suman ya cerca de un centenar.

Después de esta jornada negra, y a falta de conocer el contenido del plan, parece que la apuesta por esta enseña está clara. Mientras, Fridman tendrá que decidir si lanza o no la OPA sobre la compañía, en la que ya gobierna con comodidad.