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Los tuits de Musk sobre la privatización de Tesla pueden llevarle a la cárcel

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La falta de control en Twitter puede costarle a Elon Musk cargos criminales. Hace un mes, el consejero delegado de Tesla sorprendió con un mensaje en la red social donde afirmaba que se estaba planteando sacar de Bolsa a la compañía a un interesante precio: 420 dólares por acción. Musk, además, aseguró que tenía "la financiación asegurada" para que la compañía asumiera la privatización.

La reacción del mercado fue inmediata y las acciones crecieron como la espuma, pasando de casi 342 dólares por título el 6 de agosto a 379,5 dólares al día siguiente. Pero el calentamiento no duró y la caída de su valor fue igual de sonada en los días posteriores cuando el ejecutivo se desdijo días después.

Sus comentarios en la red social, sin embargo, no han caído en saco roto y la Justicia estadounidense ha abierto una investigación que podría derivar en cargos criminales contra su CEO y fundador, recoge Bloomberg.

El Departamento de Justicia ha iniciado una investigación por fraude contra Tesla y su CEO a raíz de esos mensajes de Musk, señalan dos fuentes cercanas a la compañía. Esta investigación se produce en paralelo a otra por vía civil que ha planteado el regulador de la Bolsa de Estados Unidos, la SEC. Tesla ha confirmado el contacto por parte del Departamento de Justicia, pero afirma que sólo le ha solicitado información, y que está colaborando, no que haya recibido una demanda, apunta USA Today.

El proceso iniciado por la SEC puede acabar con multas para la compañía y la prohibición para los ejecutivos seguir al frente de empresas cotizadas; la vía iniciada por el Departamento de Justicia, en cambio, al ser penal, puede derivar en sentencias más duras como penas de cárcel.

Los títulos de Tesla se dejaron este martes más de un 3% en Wall Street, cerrando la sesión a 286 dólares. Desde el tuit de Musk, Tesla ha perdido casi un 20% de su valor y se ha sumido en una crisis interna que ha llevado a que sus directivos se planteen abandonar el barco. El último, Dave Morton, su responsable de contabilidad, ha dejado la compañía hace poco más de una semana un mes después de asumir el cargo.