Un supermercado de Mercadona, en una imagen de archivo.

Un supermercado de Mercadona, en una imagen de archivo.

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Los 'súper' quieren ser sostenibles: estas son sus cartas

Cobra cada vez más protagonismo, las empresas organizan eventos para anunciar cambios en torno a ella y nadie quiere quedarse fuera. La sostenibilidad ha dejado de ser un término infravalorado para ganar cada vez más protagonismo, también en los supermercados.

Así, en los últimos años ha promovido una avalancha de cambios de la que todas las compañías quieren ser protagonistas. Del modelo de tienda eficiente de Mercadona a la decisión de Lidl de no vender huevos de gallinas enjauladas, pasando por los planes de cada cadena para eliminar las bolsas de plástico. El cuidado del medio ambiente ya no se limita a los informes de RSC, sino que copa toda la estrategia empresarial.

En la tienda y fuera de ella

Si hay una cadena que es objeto de todas las miradas en este tema es Lidl. Este mismo jueves, la alemana ha convocado a la prensa para contar su última novedad en torno al bienestar animal. Aunque el traspaso de esta estrategia a los lineales comenzó en marzo, la cadena ha anunciado ahora que toda la leche fresca que vende cuenta con doble certificado, el de pastoreo y el de bienestar animal. Un anuncio que llega meses después de dejar de vender huevos de gallinas enjauladas y eliminar las bolsas de plástico de todas sus tiendas.

"Nuestro objetivo es ser la cadena de supermercados referente en consumo sostenible en España", ha apuntado. Lidl cuenta además con la certificación Energía Verde, que supone que toda la energía utilizada en sus instalaciones tiene origen renovable. No obstante, no es la única interesada en llevar a cabo cambios para mejorar en este ámbito.

Carrefour, por ejemplo, apunta a la estrategia del grupo para 2022, en la que presta atención a la sostenibilidad -con planes contra el desperdicio alimentario- y haciendo hincapié en los productos bio, que ya cuentan con dos tiendas en exclusiva donde solo se venden estos artículos.

Reducción...y aportación

En su informe no financiero de 2017, El Corte Inglés, por su parte, afirma que cuenta con más de 6.000 referencias con criterios de sostenibilidad. Desde 2012, reseña el informe, los grandes almacenes han disminuido un 17% las emisiones y un 19% el consumo eléctrico por metro cuadrado comercial. Durante este tiempo, la compañía ha iniciado planes en gestión eficiente de la energía (luces LED, control de consumos...) y en economía circular (en este caso, con las bolsas reutilizables y de papel).

La líder de ventas entre los supermercados, Mercadona, señala que sus principales líneas de acción se dedican a la optimización logística y transporte sostenible, para transportar más con menos recursos; la eficiencia energética, con medidas implementadas en las nuevas tiendas de aislamiento y ahorro; y la reducción de residuos, así como evitar el desperdicio alimentario.

Por su parte, Auchan (Alcampo, Simply) señala que ha reducido un 44% el consumo de agua por metro cuadrado desde 2008, y un 24,6% el de electricidad.

Con la guerra a los plásticos declarada, existe una presión cada vez mayor sobre los artículos que se venden en los lineales y el transporte -y la contaminación que implica- está en el punto de mira. Los supermercados están decididos y ponen a prueba su capacidad de cambio para demostrar que ellos también cuidan el medio ambiente. La cuenta atrás ha empezado.